Cultura musical para indios y salmones

ULTRA (1997), DEPECHE MODE

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El primer álbum que tuve de Depeche Mode fue éste, el que hacía el número 9. Era el año 1997 y yo tenía 18 años cuando lo compré en formato CD. Conocía a la banda inglesa principalmente por temas como “Enjoy the Silence” o “Personal Jesus” pero hubo una canción que me hizo odiarlos, un tema que ahora mismo me parece una pedazo de canción, sinónimo de que el gusto musical también se madura o simplemente muta. La culpable era “I Feel You”… ya he pedido perdón. Pero ya había pasado un tiempo y se me pasó la aversión. Entonces escuché “It’s No Good”. En aquella época veía bastantes videos musicales y los caretos de Dave Gahan en aquel videoclip me encantaban; la conjugación de video y música hicieron que el tema me resultara tremendamente adictivo.

Me gustaría hacer un pequeño inciso… el espacio reservado a álbumes es especialmente personal. Sé que no es este el disco de Depeche Mode mejor valorado por la crítica (mejor opinión de él tienen los propios seguidores), sin embargo a mi me parece un disco con altas dosis de placer sonora, disfrute que se reproduce tema a tema. El álbum supuso un giro en el sonido de Depeche Mode, más oscuro y maduro. Antes de la publicación de este disco la banda estuvo más cerca de la ruptura que nunca. Alan Wilder había dejado el grupo y el resto de componentes había pasado por serios problemas. Dave Gahan estuvo a punto de morir enganchado a la heroína; también la salud le dio varios reveses a Martin Gore, compositor de todas las canciones de ULTRA y Andrew Fletcher tuvo serios problemas emocionales.

ultra-b¿Le damos al play?… “Barrel of a Gun” nos introduce de lleno en ese sonido más oscuro pero con una cadencia que nos permite bailar casi drogados. La canción parece estar hablando del oscuro episodio vivido por el vocalista. “The Love Thieves” suaviza el ambiente sin dejar de sentirlo sombrío, una canción sobre el amor y sus sacrificios desde un punto de vista nada terrenal. Es a partir de este tema cuando empiezan los juegos sonoros. Canciones largas que dan pie al disfrute instrumental, minuto 4:46… de nuevo una droga llamada música nos evade. “Home” nos acaricia y nos mece con la tranquilidad de quien llega de nuevo a su hogar, donde podemos despojarnos del disfraz de humano y ser nosotros. Aquí la parte instrumental llega en el 3:47 y se prolonga durante dos minutos preciosos de orquestación y electrónica, perfectas para adoptar la postura fetal. Llega el “It’s No Good” y volvemos a ser absolutamente terrenales. Seguimos con la misma tónica oscura que caracteriza el álbum, sólo que ahora la letra es tan arrogante como el personaje que interpreta Dave Gahan en el video; simplemente genial. “Uselink” es un corto tema instrumental, el menos brillante de lo que llevamos hasta ahora de ULTRA. Pero llega “Useless”, un tema contundente conducido por el bajo y como no, por la voz de Dave Gahan. La relación, o lo que sea de lo que hable, ha llegado al final y es inútil intentar arreglarlo. “Sister of Night” empieza contundente pero después la electrónica torna minimalista y nos desarbola con un estribillo precioso. La canción canta a un alma protectora (o eso me parece a mí). Minuto 4:37 y de nuevo los Depeche Mode nos regalan un minutito y medio de preciosa electrónica instrumental. “Jazz Thieves” nos lleva a otro interludio que me dice más bien poco. “Freestate” es una canción que me recuerda a una mezcla entre Texas y Erasure… raro, ¿no? Este canto a la libertad del alma es el tema más largo del disco y también tiene grandes momentos instrumentales. “The Bottom Line”, cantada por Martin Gore, me recuerda de nuevo a la banda de Andy Bell y Vince Clarke; la canción es un nuevo punto de luz en ULTRA, giro que continúa con “Insight”, una bonita canción que nos regala un  final feliz a un álbum que parecía no tenerlo. Oculta aparece “Junior Painkiller”… simplemente curiosa.

Pues este es ULTRA, un álbum fascinante en mi opinión al que los críticos tratan con total indiferencia. Y mientras escribo esto, me planteo por qué aún no estoy durmiendo, por qué me encantan las partes instrumentales de los temas cantados y no me gustan las tres canciones instrumentales y por qué sueño que nado con delfines la misma noche que sueño que una chica se come a otra viva.

1 Comentario

  1. Hola. Llevo muchos años escuchándolos. Me parece un muy buen disco. En cierto modo enlaza nuevamente con Violator, por su carácter sombrío aunque incorpora ciertos tics bluseros en algunos temas.Creo que fue una demostración de que había vida más alla de Alan Wilder. Me ha gustado tu entrada.

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