Cultura musical para indios y salmones

Archivo de la categoría

PORTADA – SLIDE

Entradas que salen en el slide

CANCIÓN ANIMAL (1990), SODA STEREO

en ÁLBUMES/PORTADA - SLIDE por

Si eres argentino, o latinoamericano más bien, puedes dejar de leer este artículo; ¿qué te voy a contar yo que ya no sepas de este álbum? Ahora bien, si eres español y esta banda no te suena de nada, entonces sigue leyendo pues voy a hablarte de una de las mejores bandas de Latinoamérica (para mí la mejor) y de uno de los más grandes álbumes que se han hecho en tierras argentinas. Soda Stereo son Gustavo Cerati (que falleció en 2014 tras un largo coma), Zeta Bosio y Charly Alberti. Podría haber elegido cualquier disco de Soda, todos son buenos, cada uno en su contexto y con un estilo propio fruto de la continua evolución que tuvieron como banda, sin embargo me quedo con Canción Animal, el álbum que me permitió descubrir al grupo.

Los latinos que no han vivido en España se sorprenden cuando les dices que no conoces a Soda Stereo, los que viven aquí se sorprenden cuando dices que los conoces. Aunque podría hablar de lo que supuso para mí dar de manera casual con este disco (se editó en el 90 y yo lo escuché en el 93), no creo que a nadie le importe. Eso sí, me gustaría comentar que la primera vez que lo escuché no me gustó pero el mismo día que lo iba a devolver le di al botón del play en la cadena de música, como para tener algo de fondo, y esa chorrada cambió mi vida (al menos la musical).

El disco contiene grandísimas canciones que ya son clásicos del grupo y parte de la banda sonora de muchos argentinos. En su reciente actuación en Buenos Aires, Coldplay hicieron un cover de la canción más importante del disco: “Música Ligera”. La canción se incluye en la edición del concierto de la banda de Chris Martin. Esa canción es el tema más conocido de Soda, la que todos piden en sus conciertos (sobretodo el público casual) y de la que casi renuncian los fanáticos de la banda al ser precisamente ésa, la más comercial. Una canción que surgió en una prueba de sonido de un concierto y que salió casi sola, improvisada y prácticamente del tirón. El disco incluye otro gran clásico como “Té para tres”, una de las canciones más íntimas de Cerati en la que refleja, como en una pintura, un momento real vivido al conocer que su padre acababa de ser diagnosticado de cáncer. El disco empieza con mucha potencia con “(En) el séptimo día”, quedaba claro que atrás dejaban su pasado más funky para meterse de lleno en la música rock. Baja el pistón con “Un millón de años luz”, que tiene un riff brillante que acompaña toda la canción”. “Canción Animal”, tercer corte del álbum, una canción de sexo no explícito; en realidad muchas de las canciones de Cerati tienen un punto sexy tanto en lo lírico como en lo musical. “1990”, canción que, curiosamente, la banda nunca ha interpretado en directo y que tiene algo del “Everybody’s Talkin’” de Harry Nilsson incluida en el film clásico Cowboy de Medianoche. “Sueles dejarme solo” es una canción que encajaba perfectamente en aquella época con el inicio (al menos a nivel popular) del grunge. En “Hombre al agua”, otra de las canciones de referencia de la banda, la música se sustenta en el bajo de Zeta, que te transmite la sensación de estar en pleno alta mar, víctima del oleaje.  Más sexo en “Entre caníbales”, canción que ha sido reinterpretada de diferentes maneras en directo pero yo me sigo quedando con la del álbum, sobretodo por el exquisito momento musical que se sucede a partir del minuto 2:50. En ella hay una frase que ya ha quedado para la historia del grupo: “una eternidad esperé este instante”, esas palabras marcaron la reunión de la banda en 2007 en su gira Me verás volver, tras su disolución diez años antes. El disco concluye con la luminosa “Cae el Sol” que tiene el momento culmen en el speech de Gustavo.

A pesar de algunas publicaciones que señalaban a este disco como un momento de desencuentro de la banda fue todo lo contrario, un momento de expansión y de felicidad, tal vez el mejor momento del grupo en todos los sentidos. A modo de curiosidad decir que la portada fue censurada en muchos países (imagino que también muchos documentales de la 2). El disco está a punto de cumplir 30 años pero sigue tan vivo como la primera vez que lo escuché. Y para ti, argentino que sigues leyendo esto a pesar del aviso inicial, intuyo la emoción de escuchar “Té para tres” en la lejanía, cantando con nostalgia aquello de “no hay nada mejor que casa”.

EL LIVE ESTÁ AQUÍ

en ARTÍCULOS/BALEARES/PORTADA - SLIDE por

Falta un mes escaso para la cuarta edición del Mallorca Live Festival, una edición que superará todos los récords alcanzados en las edici antes un festival de música habrá concentrado tanta gente en Mallorca. ¿Buen momento para la música en directo en la isla? Según se mire, mejor que hace cuatro o cinco años pero tampoco para echar cohetes, aunque pinta mejor que en otras épocas…

Antes a pasar a dar un vistazo a lo que esta edición nos depara recordar la triste desaparición del dúo londinense, Her’s. Mi compañero Pablo le dedica un artículo pero una auténtica tragedia de obligada mención…Yo los he descubierto tarde y la verdad que vale la pena escuchar sus canciones. Descansen en paz…

Pasando ya al cartel del MLF, siguen con la fórmula emprendida desde su primera edición: gran cabeza de cartel Internacional apelando a la nostalgia y a su tirón mediático, objetivo más que alcanzado con Jamiroquai (la primera edición fueron Morcheeba, en 2017 Placebo, y el año pasado The Prodigy), bien flanqueado por Two Door Cinema Club, The Vaccines o Laurent Garnier. En el plano nacional no pueden faltar esos nombres que trascienden el Indie atrayendo a público más amplio, Vetusta Morla y su potente directazo harán las delicias de un público que asume que mola seguirlos y les profesarán amor en Instagram; Second o Viva Suecia mostrarán sus cartas para subir al primer nivel del Indie… y un poco de electrónica, trap, y una variedad de grupos y artistas que cada uno ayudan a rascar algún espectador más. A Novedades Carminha si triunfan los puristas se lo perdonarán. A Amaia, ni de coña… Su pecado es venir del plató de OT, no de giras por salas lúgubres con poco más de veinte personas… Quiere abrazar el Indie sin cumplir los códigos dirán los más extremistas.

Entre los nombres locales Lava Fizz, Hausfrauen o Sweet Poo Smell intentarán copar más protagonismo del que a priori les corresponde, a sabiendas que en MLF pueden alcanzar público que no es el suyo habitual (ni el de ningún concierto del resto del año). Mucho más interesante para la promo es tocar en el Live que en la Fira B, eso es así…

Ya que estamos y puestos a ser algo optimistas con la programación del resto del año en Mallorca, parece que la oferta ha mejorado bastante aunque el asistente medio del MLF ni se entere ni le importe, hay múltiples ejemplos: el Lisboa (haciendo magia con la programación y el espacio), Casa Planas (gran sonido en una sala aparecida de la nada), Es Gremi (que periódicamente nos vuelve a traer grandes artistas), les Nits Cúbiques de Lloseta, ciclos como Women don’t wait, Pecan Pie y su festival de verano o sus ciclos… hasta el Auditorium nos regala de vez en cuando sorpresas mayúsculas (Damien Rice hace un año y ahora pronto Calexico).

Bueno al lío, esto ya está aquí… ¿Nos vemos en The Mani-las?

ENTREVISTA A VICTOR CABEZUELO (RUFUS T. FIREFLY)

en ENTREVISTAS/PORTADA - SLIDE por

Hace tres años si alguien nombraba a Rufus T. Firefly solo los más cinéfilos, (o fans de los Hermanos Marx) sabrían explicar quién era. Hoy para hablar de Rufus hay que mencionar psicodelia, música y éxito. De todo eso y mucho más hablamos con Victor Cabezuelo, cantante y compositor de uno de los grupos de moda.

NOTODOESINDIE – Ya tenéis más de una década de existencia, ¿no tenéis la sensación de que en los últimos años todo se ha acelerado mucho en vuestra carrera (con Magnolia, principalmente)?

VICTOR CABEZUELO – Ha sido todo muy rápido y sorprendente. Llevamos trece años tocando, pero los dos últimos han supuesto la gran explosión, y resulta extraño para nosotros haber ido tan despacio al principio y ahora esto. Estamos muy agradecidos y disfrutando mucho los conciertos intentando estar a gran nivel.

(NTEI) ¿Dónde creéis que está la clave del paso del “anonimato” en los primeros discos, a la gran popularidad de los dos últimos?

(VC) Pues no lo sabemos; y de saberlo lo hubiéramos hecho desde el principio (risas). No tenemos una explicación de por qué pasan estas cosas. Es un poco la magia de la música, con lo bueno y con lo malo. No existe una fórmula ni puedes hacer nada para asegurar el éxito. Simplemente tienes que hacer canciones lo más honestamente posible y si llega el éxito pues genial, y sino pues bien también porque habrás hecho lo que querías hacer. Para mí esa es la clave.

(NTEI) ‘Loto’ ha sido una segunda parte, más psicodélica, pero ya estáis diciendo que lo próximo va a sonar diferente. ¿Alguna pista? ¿Algo más electrónico?

(VC) No podemos dar ninguna pista porque hasta que no finalicemos esta etapa, en abril, no vamos a empezar con la siguiente. Así que no sabemos hacia dónde vamos a ir; apenas lo hemos pensado. Lo único que tenemos claro es que no queremos repetirnos ni volver a caer en este sonido psicodélico-sesentero porque creo que ya hemos contado todo lo que queríamos contar con este lenguaje y ahora nos apetece hacer otro tipo de cosas. Siempre hemos sido una banda que enseguida nos cansamos de nosotros mismos y tenemos que estar reinventándonos todo el rato y en cuanto sabemos hacer algo nos aburrimos y queremos hacer otras cosas. Y esto es lo que pasará con el siguiente disco, que será otra cosa.

Al final es cierto que tendrá la «esencia Rufus» como siempre, porque yo tengo mi manera de hacer las melodías y todo eso siempre acaba siendo muy personal, pero será con un envoltorio muy diferente. Nosotros hemos sido una banda en constante cambio y en ese sentido no resulta tan arriesgado; el riesgo sería repetirnos, en cualquier caso. La gente que nos conoce y nos sigue espera que les sorprendamos.

(NTEI) ¿Dónde ponéis los límites creativos cuando componéis?

(VC) Simplemente no vamos a hacer algo que ya hemos hecho. Si algo nos suena a cosas pasadas que ya hemos explotado en otros discos no lo vamos a repetir. Ese es nuestro único veto, pero siempre vamos a estar abiertos a cualquier cosa o sonido que nos emocione.

(NTEI) Por citar algunos títulos de los últimos dos discos nos encontramos “El Halcón Milenario”, “Cisne Negro”, “Cristal Oscuro”, “Pulp Fiction”, “Demogorgon”. ¿Está claro que el cine y las series tienen importancia, pero ¿quién es el o la responsable de escoger los títulos de las canciones? ¿Cómo hacéis la elección?

(VC) Lo cierto es que a la hora de hacer canciones siempre tiramos de cualquier tipo de inspiración, de todo lo que vemos alrededor. Siempre hemos sido muy amantes del cine, la literatura y las artes, y obviamente nos influyen mucho a la hora de componer. Ahora vivimos la época dorada de las series, de la ciencia ficción y al final te acabas impregnando de eso y así lo expresamos. Nos gusta dejar las referencias muy claras y que lo que estamos pensando visualmente quede patente en los títulos.

(NTEI) Y hablando de títulos de canciones, con un amigo siempre tenemos la misma discusión ¿Cómo llamáis a “··o··”? ¿La sexta de Magnolia? (risas).

(VC) Esto lo hace mucho un grupo que nos encanta que se llama Sigur Rós, que ponen caracteres a las canciones en lugar de ponerles un título. Esta canción en realidad es la representación gráfica de Júpiter y sus cuatro lunas alienadas. Es un dibujo más que un título. Cuando tenemos que mencionarla entre nosotros la llamamos «O», y ya está. Pero en realidad no tiene nombre.

(NTEI) Es bastante obvio que lo estético tiene un papel especial en el “mundo Rufus”, ¿cómo y en qué medida se decide eso?

(VC) Todo es trabajo de Julia, que es quien se encarga de hacer todos los diseños y la última imagen junto a Iris Banegas. Entre las dos han llevado las canciones a ese nivel de imagen. Recuerdo que le pasé a Julia las primeras letras e ideas de las canciones y ella me devolvió dibujos que explicaban mucho mejor lo que quería contar que mis propias letras y explicaciones. Creo que han hecho un trabajo increíble y mola mucho que las canciones se puedan ver de alguna manera.

Nos gusta cuidar los diseños; hoy día que casi no se venden discos y todo es como muy digital e invisible, pues nos gusta que la gente se pueda llevar a casa un objeto que tenga cierto valor añadido. Los vinilos que hacemos por ejemplo son piezas con diseños únicos porque se bañan en pintura, pero el dibujo que queda finalmente es único en cada ejemplar, y eso lo hace especial.

(NTEI) Da gusto ver cómo se llevan ahora muchas bandas entre sí, cómo colaboran entre ellas, y vosotros lo habéis hecho a menudo, recientemente con Rayden (participando de un registro a priori alejado del vuestro); ¿creéis que en este sentido vivimos un momento dulce, especial?

(VC) Yo creo que sí; muchas veces, sobre todo cuando yo empezaba, notaba como demasiada tirantez y tontería entre las bandas; había un cierto pique sobre quiénes eran mejores y quiénes eran peores, que si mi música mola más que la tuya, etc. Y todo esto a mí me parece muy absurdo. Esas cosas están basadas más en prejuicios que en música real, y a mí me gusta mucho intentar aprender de todo lo que hacen mis compañeros.

Decir que un estilo o grupo es una mierda demuestra la ignorancia de uno y que no tienes ni idea de lo que está haciendo ese grupo; y además todos los grupos merecen un respeto. Partiendo de ahí, me gusta colaborar y aprender de toda la gente que tengo alrededor. Además, me estoy encontrando a gente muy maja en la música, con lo cual es un placer estar en un circuito así.

(NTEI) Y siguiendo con las colaboraciones… ¿con quién os gustaría colaborar?

(VC) Puestos a soñar me encantaría que un día nos llamara Enrique Bunbury para hacer una canción juntos. Ya ha dicho alguna vez que él es muy fan de nuestra música. Sería increíble que algún día se acerque por aquí y aprovechara para hacer una «cancioncilla» con nosotros. Si tengo que pensar en alguna banda que ya no esté en activo es cierto que Standstill es una de nuestras bandas favoritas, pero creo que no eran mucho de colaborar. Me vienen a la mente Los Piratas, aquellos increíbles últimos discos que cambiaron mi visión de la música en castellano. Y sobre todo el disco Relax, que me encantó. Esa hubiera sido una colaboración guay.

(NTEI) En el actual panorama nacional es cada vez más habitual encontrar bandas que practican la autoedición-gestión, etc. ¿Os sentís parte de esa ola? ¿Hubiera existido Rufus hace 20 años?

(VC) Sí, claro. Absolutamente. No hemos tenido otra opción y es lo que nos ha tocado. Me hubiera encantado que en el primer año nos hubiera cogido una discográfica increíble y nos hubiera dicho «os doy 100.000€ para grabar el disco»; pero no pasó. Y tuvimos que pagárnoslos nosotros. Al final, como nunca pasaba…, seguíamos pagándonoslos nosotros; y de repente le hemos cogido el gusto y ahora estamos muy orgullosos de esta pequeña empresa que hemos creado con Rufus. Ahora es cierto que sí que hay gente interesada, pero ahora a quienes no les interesa es a nosotros. Es un camino difícil, pero a la vez recorres un camino propio, y es muy bonito. Pero sobre todo lo importante es que se puede seguir sacando discos y canciones; y si no te lo hace nadie, pues háztelo tú.

Es un camino muy guay, y es increíble que hoy en día la gente que queremos dedicarnos a la música tengamos esa oportunidad, porque antes era imposible. Ahora puedes grabar tú en tu casa con un ordenador, y puedes hacer cosas increíbles sin apenas gastarte dinero. Todo eso da pie a desarrollar mucho talento.

(NTEI) ¿Vivís ahora mismo de la música?

(VC) No, cada uno tenemos nuestros trabajos, y tenemos que compaginarlo entre todos. Pero ahora mismo lo bueno es que el grupo es rentable, es decir, ya no perdemos dinero cada vez que tocamos (risas), y ya no tenemos que poner dinero para pagar un local, porque el grupo se autofinancia. Seguramente el próximo disco no tengamos que pagarlo porque ya el grupo habrá conseguido un fondo para poder costearlo. Realmente es un milagro lo que está pasando, y casi ningún grupo de este país está en esta situación de que pueda autofinanciarse; pero de ahí a que cada miembro de la banda cobre 1000€ al mes nos queda muchísimo.

(NTEI) Para aquellas personas que no os hayan visto nunca en directo ¿qué se van a encontrar el sábado 6 de abril en el teatro de Lloseta?

(VC) En estos últimos conciertos de la gira de ‘Loto’ estamos tocando los dos discos enteros; estamos despidiéndonos de toda esta etapa, que ha estado muy basada en la psicodelia, en el rock de finales de los ’60 y principios de los ’70, y todo mezclado con sonidos muy actuales, medio electrónicos. Intentamos crear un show muy evocador, con luces, etc. El objetivo es siempre que la gente se olvide de dónde está y qué está viendo y se meta dentro de sí mismo, que es lo que yo sentía muchas veces cuando veía algunos vídeos antiguos de Pink Floyd.

(NTEI) Una de las cosas que más nos han llamado la atención las veces que os hemos visto en directo es lo juntos que tocáis uno de otro ¿es premeditado para centrar la atención del público o simplemente os sentís así más arropados y os quitáis la vergüenza?

(VC) Eso es simplemente porque estamos más cómodos; así es como ensayamos en el local, solo que yo en lugar de mirar al público miraría hacia mis compañeros. Estamos muy acostumbrados a tocar de esa manera, a sentirnos cerca, poder mirarnos y escucharnos los unos a los otros; al final, evidentemente escuchar a tus compañeros eso algo muy importante cuando tocas en una banda. Eso en los escenarios grandes, estando a 5 ó 6 metros de tus compañeros, es muy difícil de hacer y a mí me parece muy impersonal. Se nos ocurrió un día hacerlo de este modo, nos gustaba. Al principio había gente que nos decía… «pero ocupad más espacio…», pero al final se ha convertido como en una especie de seña característica y estamos contentos de haber tomado esa decisión. Encima nos ha hecho tocar mejor, así que todo es para bien.

(NTEI) Para terminar las entrevistas siempre pedimos una recomendación.

(VC) Pues os recomiendo el disco Exposición de Calavera, un grupo de Zaragoza que ahora mismo es de mis grupos favoritos y que hacen una música muy bonita. Es el típico grupo que no entiendo cómo no son más conocidos, por su talento. Espero que esto que nos ha pasado a nosotros les pase también a ellos, como mínimo. La canción que os recomiendo se llama «Esqueletos».

Entrevista realizada por Carlos Fernández y Natxo del Valle.
Fotografías de Six Producciones.

8M

en ARTÍCULOS/PORTADA - SLIDE por

La música tiene esa curiosa habilidad de ser apátrida, aunque nazca de una cultura, de un símbolo, de una protesta, de una emoción. Es apátrida porque traspasa fronteras y se puede instalar en aquellos lugares físicos o emocionales que cada persona ofrezca para albergar.

No es jerárquica, en tanto que existe como una expresión espontánea o estudiada pero no subyugada a las decisiones de una élite líder que sentencie su forma (y en caso de que así sea, ya no sería la música de la que hablamos…).

Es empática y fraternal. Nos habla a todas por igual y en el momento en que la escuchamos, conectamos con un yo universal y colectivo que nos distancia de este individualismo social tan salvaje en el que estamos inmersas. Nos fraterniza, porque compartimos emociones gracias a ella y nos salva de tantos momentos de soledad y abismo.

La música no es una mujer, ni es un hombre. No es nada ajeno a lo que simplemente es: música. Pero lo que no nos cabe duda es que, de una manera inherente y por todo lo mencionado, es feminista. Debe serlo. Pese a las omisiones, a la manipulación machista que se ha hecho respecto a géneros musicales y clichés, pese a la falta de oportunidades. Esencialmente, la música es libre porque en su concepción rehuye del clasismo y nos mueve a todas alrededor de la misma esfera respetando nuestras diferencias pero situándonos en igualdad.

La música nos permite vivir mejor, respetarnos y disfrutar más de las cosas. El feminismo nos permite vivir mejor, respetarnos y disfrutar más de las cosas. Curiosa parábola.

¡Sigamos haciendo música y compartiendo referentes, compañeras!

Hoy los chicos del equipo, los Notodoesindie Dj’s en el Novo Café Lisboa y tras el concierto de Midnight Walkers nos han prometido mucha de esa música de la que yo hablo.

100% PRODUCTO BALEAR

en ARTÍCULOS/BALEARES/PORTADA - SLIDE por

Ilustración de Gabi Bonet

Con la despedida de L.A., que en diciembre pusieron fin a su actividad como banda o al menos aparcaron su proyecto indefinidamente, nos dice adiós la banda mallorquina que mayor repercusión ha tenido fuera de nuestra isla en la última década. Giras europeas, papel destacado en grandes festivales españoles y una notable colección de canciones les ha situado en un primer plano del indie español.

Esta despedida no tiene porqué ser el punto final, habrá que ver cómo le va a Luis Alberto con el giro estilístico recién iniciado. Lo mismo volverán. Curiosamente las bandas que más ruido hicieron fuera en las décadas anteriores han vuelto a estar en los últimos meses de actualidad. La Granja, el referente ochentero mallorquín ha reeditado y celebrado los 30 años de «Soñando en tres colores»; Sexy Sadie han hecho lo propio con los 20 años de «It’s beautiful, It’s love», con permiso de Sunflowers o desde más lejos Los Valendas suya fue la década de los 90; en los primeros «dos mil» Antònia Font consiguieron que el idioma no fuera una barrera para llevar su imaginario propio por casi toda España, curiosamente este año también se reunieron en defensa de la libertad de expresión.

Ahora L.A. dejan paso para que, ojalá, otra banda mallorquina ocupe su lugar. Joan Miquel Oliver o Maika Makovski son probablemente los dos artistas más consolidados y los que más se le acercan a día de hoy. Joan Miquel Oliver ocupa la pole en términos de prestigio y Maika ha visto incrementada su popularidad gracias a la televisión presentando «La Hora Musa», gran cosa que su elegancia llegue a tanta gente.

Un peldaño atrás, la buena noticia es que hay varias bandas llamando a la puerta de los grandes festivales y salas de todo el país: The Prussians llevan años asomando la cabeza con energía, The Wheels no paran de acumular elogios, igual que Lava Fizz con su reciente LP, Maico se acercan al complicado circuito algo  más mainstream, Go Cactus pese a su juventud están irrumpiendo a tope… Tal vez Oliva Trencada o Da Souza o Zulú Zulú consigan subir varios escalones, o Anegats que han vuelto con más fuerza que nunca logren exportar masivamente su propuesta, o Papá Topo rompan de una vez prejuicios y cuajen aún más, ¿por qué no?… Todo conjeturas.

Probablemente la próxima gran banda aún no haya entrado en el estudio o ni siquiera sepan tocar (o seguramente será de Trap). O puede que en el futuro no se dé un caso aislado sino que por fin fuera de la isla se hable de verdad de una escena de primer nivel (no solo en canciones sino también en seguidores). Mientras tanto aquí seguiremos encantados de escucharlos.

RESUMEN 2018 EN 12 DISCOS PARA LAS MINORÍAS

en ÁLBUMES/ARTÍCULOS/OPINIÓN/PORTADA - SLIDE/TOPS por

Finales de febrero, época de terceras rebajas y de listas como esta. Para raritos, inadaptados, intensitos, compradores de vinilos, melómanos eclécticos con una sudadera negra con capucha en el armario y unas gafas de pasta en el cajón. Por todos ellos volvemos otro año más con esta distorsionada y subjetiva visión del panorama musical. Si en la selección del año pasado nos dejamos fuera discazos del calibre del Hell III de Hell o del Step Into The Earthquake de Simon Joyner, este año prometemos no ser menos y reincidir en los mismos errores y olvidos. Que ustedes lo disfruten. O no.

 

12 – TY SEGALL

“Freedom’s Goblin”

Desde su debut en 2007 Ty Segall lleva editados más de 20 largos, casi a 2 por año, estadística que ha doblado en 2018 con la friolera de 4 publicaciones. Joy con los White Fence, Pre Strike Sweep con GØGGS, el disco de versiones Fudge Sandwich y éste que aquí traemos y que publicó en el mes de enero, Freedom’s Goblin. Un trabajo donde, tras los flojos  Emotional Mugger (2016) y el homónimo de 2017, Ty Segall vuelve a la senda de Manipulator (2014) en lo que a calidad de las composiciones se refiere. Peca de los mismos defectos que aquel, demasiados temas, diecinueve en esta ocasión para un total de 74 minutos que  nos dejan con la sensación de que al de Laguna Beach se le vuelve a escapar su disco perfecto -otra vez- por meter unos cuantos temas de relleno. Quedémonos con lo bueno, que hay mucho, de un álbum donde Ty mete en la coctelera pop, heavy-psych, funk, guitarras setenteras y saxos, le aplica ese deje Beatles que con tanta maestría domina y firma canciones del nivel de “My Lady’s on Fire”, “Alta”, “Fanny Dog”, “She”, “I’m Free” o “5ft Tall”, nos recuerda al mejor Beck con “The Main Predator”, se atreve con la versión del “Every1’s a Winner” de Hot Chocolate y cierra el álbum de manera colosal con un tema que firmaría el mismísimo Neil Young con sus Crazy Horse, “And, Goodnight”.

 

11 – F/E/A

“Vèrtebra”

A veces miramos más lo de fuera que lo que tenemos en casa y la verdad es que, en lo referente al post-rock y post–metal, sin olvidarnos del muy buen álbum de los británicos Pijn, la producción nacional –Toundra-, estatal –Lisäbo– y de la república autárquica -que Forces Elèctriques d’Andorra reivindican con su portada/bandera- es puntera.  Tras Pastor (2014) y Congo (2016) los mallorquines dejan la producción de Vèrtebra en manos de John K. Erskine (Sonic Youth, Swans…). Respecto a Congo, este nuevo largo tiene un sonido mucho más crudo, sucio, más de directo que de estudio. El repique de campanas que abre los 9 minutos de “Aubats” recuerda a Swans y nos sitúa en una atmósfera sombría -predominante en el disco- de la que se sale, tras unos momentos melódicos muy Explosions In The Sky, con un final épico. Gran tema. No es el único. “Convert” sigue una estructura similar, con un arranque gótico/gélido para, tras un primer sube-baja, crear un muy buen crescendo a base de batería y solo de guitarra metalera. Como metalero y tribal –de nuevo Michael Gira– es el final del tema que da título al álbum, “Vèrtebra”, que bien podría ser un compendio de una obra en la que “Gin Wilder” seguramente sea el momento más cinematográfico y “PL5” el más psicodélico. Este último con marcado acento jazz gracias a la trompeta de un Mark Cunningham que también aparece en la segunda y mejor parte del corte que cierra el álbum, “SIRA”.

 

10 – TOMMY JAY & THE GENERAL

“Florida Songs”

Tommy Jay es una pequeña figura del underground estadounidense. Bueno, quizá esto sea exagerar, así que acotemos al estado de Ohio, o mejor aún a su capital Columbus. A pocos kilómetros de allí, en un pueblucho llamado Harrisburg, es donde tiene su casa Jay, en la cual lleva tocando y grabando material –la mayor parte sin publicar- casi cinco décadas. Una de las excepciones fue Tommy Jay’s Tall Tales Of Trauma, que vio la luz en formato cassette allá por el 1986 y se convirtió en cinta de culto. Ahí participaban dos de sus eternos compañeros de fatigas, Mike Rep y Nudge Squidfish (Mike Rep and the Quotas es una de las muchas bandas en las que estuvieron juntos). También lo hacía otro tipo al que todos ellos se refieren como “The General” y que ya por entonces firmaba algunas de las canciones. En el álbum que nos ocupa, Florida Songs, él y Jay firman juntos, a excepción de “Simple Procedure”, todos los temas.  Proto-punk, folk, rhythm & blues, rock, blues y pop, mucha psicodelia, algo de excentricidad. Un sonido muy directo, como si al oírlo te trasladaras a uno de los cientos de garitos andrajosos que esta gente ha debido pisar. Temas como “Gonorrhea Blues”, “I Could Not Leave You”, “Death By Freezing”, “Neighbors Next Door” o “Cobra Breath” para un total de doce canciones -no hay ni una mediocre- en este viaje a las raíces que Tommy y su inseparable General nos proponen.

 

9 – MESSA

“Feast For Water”

Segundo largo de esta banda que debutó en 2016 con el magnífico Belfry, un álbum doom de corte clásico donde había grandes canciones, como “Babalon”, “Hour Of The Wolf” o la más experimental “Blood”. En Feast For Water, estos italianos, con su mezcla de doom y ambient oscuro, toques jazz y una guitarra solista que rezuma blues, han logrado crear una atmósfera propia y en la cual la voz de Sara encaja de una manera muy natural. Tras “Naunet”, una intro donde Messa dejan claro que este álbum gira en torno al agua y “Snakeskin Drape” -la primera descarga de electricidad- las cosas empiezan a ponerse de verdad interesantes con “Leah” y “The Seer”, dos de las mejores composiciones del disco. En los pasajes lentos de esta última, la guitarra del fantástico Alberto Piccolo suena más Jimmy Page que nunca. “She Knows” es el tema más Bohren And Der Club Of Gore de todos y se funde sin que nos demos cuenta con la enorme “Tulsi”, en la que se desata una tempestad destroza-cuellos que posteriormente amaina, en una transición con guitarra que cede el protagonismo final a un saxo que le pone un punto jazz tenebroso en sintonía con la atmósfera del álbum. “White Stains” con sus teclados es una especie de mezcla entre Portishead y doom, con Sara jugando el papel de -salvando las distancias- Beth Gibbons y donde Piccolo se luce por última vez antes del cierre instrumental con “Da Tariki Tariqat”.

 

8 – COLTER WALL

“Songs Of The Plains”

La primera toma de contacto que muchos tuvimos con Colter Wall fue en la película de David Mackenzie –con guión de Taylor SheridanHell Or High Water, a la que aquí, en una de esas traducciones marca España, se bautizó como Comanchería. “Sleeping on the Blacktop”, el corte inicial de su extraordinario EP de debut Imaginary Appalachia (2005), es el tema que ahí suena. Se hace difícil imaginar que semejante voz pueda emanar de la garganta de un chaval que por aquel entonces tenía 20 años.  Tras recibir bendiciones varias (Steve Earle y Rick Rubin entre otros) llega su primer largo –Colter Wall (2017)-, ya con Dave Cobb de productor (Jason Isbell, Sturgill Simpson, Chris Stapleton…). Comparaciones con Johnny Cash y Townes Van Zandt de las que, como no puede ser de otra forma, Wall no quiere ni oír hablar. Posiblemente esa sea la causa de que, por primera vez, en este Songs Of The Plain Colter no se marque ninguna canción de Townes. Lo borda, sin embargo, con otras versiones, como “Wild Dogs” o “Night Herding Song”, una canción tradicional de vaqueros donde Cobb sitúa el micrófono al lado de una hoguera para que Colter Wall, casi a capella, nos ponga la piel de gallina. Una producción sobria que deja todo el protagonismo a la voz del canadiense y las historias que éste nos cuenta. Relatos que transcurren en la inmensidad de las praderas que le vieron crecer. Desde el joven granjero agobiado por el hombre de negocios de la gran ciudad en “Saskatchewan in 1881”, al yonqui con remordimientos de “Manitoba Man”, pasando por el camionero que añora a su amante durante sus largos trayectos en “Thinkin’ On A Woman”, por mencionar tres de las mejores canciones de este excelente álbum de la nueva joya del country.

 

7 – YOB

“Our Raw Heart”

Basta con escuchar unos pocos segundos de “Ablaze”, el soberbio tema que abre el disco, para darse cuenta de la categoría de esta banda. Un sonido absolutamente monumental, apabullante. No en vano éste es el octavo largo de una banda que ha sufrido diversos avatares, disolución incluida en 2006 para volver tres años después con la formación actual, donde Aaron Rieseberg (bajo) y Travis Foster (batería) acompañan al imprescindible Mike Scheidt. Después de un hiato de cuatro años tras firmar el maravilloso Clearing The Path To Ascend, el trío de doom/sludge de Oregon vuelve al estudio y lo hace retomando las cosas exactamente donde las dejó. Scheidt,  que a punto estuvo de dejarnos en 2017 por una diverticulitis que se le complicó, es un tipo con marcada sensibilidad y bien quedó demostrado en aquel álbum, especialmente con “Marrow”, el himno que lo cierra. Esta faceta la expone aún más en el nuevo trabajo y junto con la mencionada “Ablaze”, las extensas y serenas “Beauty In Falling Leaves” y “Our Raw Heart” son la columna vertebral -40 minutos entre los tres temas- y lo mejor del disco. La beligerante “The Screen”, el doom de “In Reverie / Lungs Reach” y la sludge “Original Face” hacen de nexo de unión entre los temas más trascendentes y le ponen el punto de testosterona a un disco en el que efectivamente YOB muestran su corazón en crudo. Y es que, como dicen en su web, YOB is love.

 

6 – PANOPTICON

“The Scars of Man on the Once Nameless Wilderness”

Octavo largo del genio de Kentucky y primero tras la trilogía que le convirtió en un referente en el universo metalero. Si en Kentucky (2012), Roads The North (2014) y Autumn Eternal (2016) mezclaba de manera magistral metal, bluegrass, ambient y post-rock, en este doble trabajo Austin Lunn va aún más allá y desdobla contenidos, con un primer álbum de metal atmosférico y un segundo muy enfocado en la americana. Inspirado en los escritos del ecologista Sigur F. Olson, el señor Lunn vuelve a ejercer de multi-instrumentista,  tocándolo absolutamente todo a excepción de unos violines. Aunque él mismo advierte “Cuidado con el segundo álbum si odiáis el country/folk”, es precisamente esa segunda parte, su primera incursión total en el mundo singer/songwriter, la que más nos sorprende.  Su inicial “The Moss Beneath The Snow” es una mezcla maestra entre post-rock, progresivo y americana. “A Cross Abandoned”, “Not Much Will Change When I’m Gone” y especialmente “At The Foot Of The Mountain” son otros momentos muy brillantes. Como lo son las black-metaleras “En Hvit Ravns Død” y “The Singing Wilderness” en el primer álbum, el cañero. Un año importante este 2018 para Austin Lunn, en el que por fin Panopticon ha dejado de ser, tras más de una década, un proyecto exclusivamente de estudio, con su puesta de largo en directo, por partida doble, en el Roadburn festival y que cubrimos aquí.

 

5 – HANK WOOD AND THE HAMMERHEADS

“Hank Wood And The Hammerheads”

Esta banda de garaje punk lleva desde 2010 pataeándose los peores garitos de la ciudad que les vio nacer, Nueva York. Allí se han ido labrando poco a poco una reputación por sus directos incendiarios. Pilares de la escena local, con miembros formando parte de otras bandas de la gran manzana como Crazy Spirit o Dawn Of Humans, debutaron en 2012 con el excelente y crudo Go Home y dos años después publicaron Stay Home. Pero es este tercer álbum lo mejor que han hecho hasta ahora, con unos Hammerheads mucho más garajeros, temas algo más largos –casi todos por encima de los 2 minutos- donde pasan muchas cosas y unos teclados muy sesenteros con mucho protagonismo. Todo ello con un Henry Wood aportando la adrenalina y el desgarro necesarios en el líder de una banda con corazón 100% punk. Los compases iniciales del tema que abre el álbum, “I Can’t Stay” son buen ejemplo; una melodía de piano con ruido de fondo que indica lo sudoroso y visceral de lo que se avecina, hasta que al medio minuto viene la primera bofetada en la cara. Le sigue “I Wanna Die” que es, junto con “Trapped And Alone In It” lo más hardcore del disco. Pero, aparte de mayoría, son las canciones con un pie en el punk y otro en el garaje, como “It’s Lonely In This World All Alone”, “How Am I Supposed To Wake Up In The Morning”, “Love Is A Cold White Tile”, “Nothing But A Man” o la final “Whisper”, las que convierten este trabajo de 20 minutos en uno de los discos más refrescantes del año.

 

4 – SLEEP

“The Sciences”

En Abril de 2017 la seminal banda de San José anunciaba en un mensaje en código morse lo siguiente; “INITIALIZE NEW TRANSMISSION 2017 CE SLEEP NEARING COMPLETION OF NEW ALBUM ENGINEERING ACCOMPLICE: NOAH LANDIS LOCATION: 37.8044 N, 122.2711 W RELEASE DATE: UNDETERMINED RECORD LABEL: UNDETERMINED”.

Un año después, exactamente el 20 de Abril de 2018 –día internacional de la marihuana- ve la luz The Sciences. La capital baja del batería Chris Haikus –que dejó la banda tras un breve período de reunión en 2009- la suple con garantías el Neurosis Jason Roeder. Al Cisneros al bajo y  voz y Mike Pike a la guitarra, estos “nuevos” Sleep estaban obligados a hacer algo grande tras más de 20 años sin pisar el estudio. No decepcionan. Tras una suerte de intro a tope de retroalimentación espacial, viene “Marijuanaut’s Theme”, su homejane definitivo a la hierba, uno de esos temas de impacto inmediato, como lo era “Dragonaut” en su debut del 92 Holy Mountain. El resto es lo que los anglosajones llaman un grower, algo que crece y crece con las escuchas. Monumentos sonoros de más de 10 minutos como “Sonic Titan”, “Antarcticans Thawed” y otro homenaje, “Giza Butler”, está vez al mítico bajista de Black Sabbath (el espejo donde, fumados, Sleep siempre se han mirado). El cierre del disco con la psicodelia relajada de “The Botanist” es simplemente perfecto. Y todo ello con un sonido brutal. Publicado en el sello de Jack White (Third Man Recordings), con Noah Landis (teclista y chamán de Neurosis) ejerciendo de ingeniero de sonido y el mítico Bob Weston a cargo de la masterización.

 

3 – ANNA VON HAUSSWOLFF

“Dead Magic”

Si te llamas Anna Michaela Ebba Electra y has estado desde pequeña escuchando las psicofonías que tu padre (Carl Michael Von Hausswolff, artista audiovisual y estudioso del Fenómeno de Voces Electrónicas) ponía en el salón de casa, estás más que legitimada para ser la reina de la música de trasmundo. Si a ello le unes el talento de esta mujer de 32 años, que llegara un artefacto de la magnitud de Dead Magic sólo era cuestión de tiempo, de encontrar el vehículo y los medios adecuados para poder expresar todo lo que se lleva dentro. Tras un primer álbum, Singing From The Grave (2010), más en la línea clásica de singer/songwriter, Anna encontró ese vehículo, el órgano de tubos, que se convirtió en elemento principal en sus siguientes trabajos, los excelentes Ceremony (2012) y The Miraculous (2015). Respecto a los medios, seguramente la mano de Randall Dunn, productor habitual de –entre otras muchas bandas- Sunn O))) y Earth, dos referentes absolutos del drone, haya tenido mucho que ver en que el nuevo álbum de la sueca suene más espectral y solemne que nunca. Los doce minutos de la oscura, cambiante y terriblemente bella “The Truth, The Glow, The Fall” abren el disco de manera sublime. Le sigue el tema más impactante, “The Mysterious Vanishing Of Electra”, donde la arquitecta de Göteborg pone de manifiesto el nivel al que ha llegado con su voz. “Ugly And Vengeful” es el largo y épico tema central, cuya parte final, al igual que la pieza que le sigue, “The Marble Eye”, recuerdan al trabajo que Hans Zimmer hizo para Interestellar. El cierre con drone, órgano, violines y su voz angelical en la más ambiental “Källans Återuppståndelse” es absolutamente conciliador y deja una sensación de inmenso sosiego, que se agradece tras afrontar esta intensa y maravillosa experiencia que es Dead Magic.

 

2 – MYTHIC SUNSHIP

“Another Shape Of Psychedelic Music”

Este combo de dos guitarras –Emil Thorenfeldt y Kasper Stougaard Andersen-, bajo –Rasmus Cleve Christensen– y batería –Frederik Denning– de Copenhague se formó en 2010 y tras varios cdr’s y cassettes, debutó oficialmente en 2016 con el fenomenal Ouroboros. En 2018 han publicado dos trabajos. El primero –Upheaval – en la línea habitual de heavy psych y space rock de esta jam band no solo consolidada, sino que a día de hoy puede mirar cara a cara a los mismísimos Earthless sin sonrojarse. Pero un grupo que toma el nombre de dos álbumes de jazz, Of Mythic Worlds de Sun Ra y Sun Ship de John Coltrane, tarde o temprano tenía que meterse en harina. Y eso es lo que han hecho en este Another Shape Of Psychedelic Music, añadiendo como invitado especial al saxofonista Søren Skov. El álbum está grabado en el estudio del Causa Sui Jonas Monk, que además se suma como tercera guitarra en “Backyard Ritual” y “Out There”, dos de los seis temazos contenidos en este brutal ejercicio de improvisación. Desde el solo de saxo acompañado de un bajo minimalista que abre el álbum en “Revolution”, pasando por el clímax de free jazz a ritmo kraut frenético de “Last Exit” y hasta el éxtasis final a ritmo stoner de “Elevation”, esta mezcla de géneros es un auténtico hito dentro de la psicodelia y una voladura de cabeza a lo largo de sus 75 minutos. A veces hay que tomar riesgos para ir un paso más allá. Ornette Coleman estaría orgulloso del guiño que le han hecho estos daneses.

 

 

1 – DEAFHEAVEN

“Ordinary Corrupt Human Love”

Señalaban en una entrevista Kerry McCoy (guitarra) y George Clarke (voz), miembros fundadores de Deafheaven, en referencia a la portada de este Ordinary Corrupt Human Love, la cierta similitud que ésta tiene con la de The Bends de Radiohead, o la influencia del uso de los tintes que Belle and Sebastian daba a las suyas. Ninguna duda hay de que, siendo una banda de corazón black metal, la paleta musical de estos tipos va mucho más allá. Eso, unido a que tienen cero complejos (¿qué banda metalera saca un disco con una portada rosa como la de Sunbather o lleva camisetas de Oasis en sus conciertos?) y talento para dar y tomar, los ha convertido en una de las bandas más interesantes del último lustro.

Porque fue allá por 2013 cuando los californianos dieron un puñetazo encima de la mesa con el que es ya un clásico moderno, Sunbather. Aquel blackgaze más homogéneo con aderezos de post-rock ganó mucho de esto último dos años después en New Bermuda, un álbum más irregular pero con momentos grandiosos, como “Baby Blue” o “Gifts For The Earth”. Tres años más tarde su espectro musical se expande aún más con Ordinary Corrupt Human Love, título extraído de la novela de Graham Greene El Fin Del Romance.

El disco se abre con una suerte de intro llamada “You Without End”, una joya de más de siete minutos que puede evocar desde el arranque del Mellon Collie de Smashing Pumpkins hasta la segunda parte, la bonita, la del piano, del “Layla” de Derek and the Dominos. Una pieza que esboza momentos recurrentes a lo largo del álbum y que fluye en armonía hasta que unas guitarras a lo Burzum hacen irrupción. Estamos ya en “Honeycomb”, un mastodonte de once minutos de estructura post-rock y con una avalancha de guitarras con sonidos mayoritariamente venidos del rock alternativo de los 90’s. Le sigue “Canary Yellow”, otros doce minutos aún mejores que los anteriores, que combinan delicadeza y belleza con descargas de furia y electricidad, transiciones dignas de Pink Floyd, inspirados solos de guitarra sleazy y unos coros finales por los que mataría Noel Gallagher.

Tras esta primera media hora de orgía sonora llega “Near”, una especie de momento Slowdive, una delicada mezcla de dream pop y shoegaze con la voz de Clarke limpia, unos minutos de paz antes de que Deafheaven hagan cumbre con “Glint”,  once minutos alucinantes para poner en modo repetición sin parar.

Cierto es que después de un tema como “Glint” -que quizás debería ser cierre de álbum- es muy difícil lucir. “Night People”, un dueto en el que participa la reina gótica Chelsea Wolfe, no es mala canción en absoluto, pero sí un cambio de tercio demasiado acusado. El disco acaba con “Worthless Animal”, una canción que pasa como desapercibida al principio pero que va ganando peso con las escuchas. Aunque nunca será un cierre tan colosal como “The Pecan Tree”, pone punto final de una manera brillante a un trabajo que para quien suscribe es lo mejor que Deafheaven han hecho hasta ahora.

 

 

Otros discos recomendados, cosecha 2018. Algunos perfectamente podrían estar ahí arriba:

Beach House – 7

Courtney Barnett – Tell Me How You Really Feel

Crippled black Phoenix – Great Escape

Daughters – You Won’t Get What You Want

Haley Heynderickx – I Need To Start A Garden

Kurt Vile – Bottle It In

Lisäbo – Eta edertasunaren lorratzetan biluztu ginen

Marissa Nadler – For My Crimes

Nils Frahm – All Melody

Niño de Elche – Antología del cante flamenco heterodoxo

Painted Doll – Painted Doll

Pijn – Loss

Rik And The Pigs – A Child’s Gator

Spanish Love Songs – Schmaltz

The Sheepdogs – Changing Colours

Thou – Magus

Trance – Vivir Mata

Yuzo Iwata – Daylight Moon

ENTREVISTA MIA SALAZAR (Directora «In the middle of Norway»)

en ENTREVISTAS/PORTADA - SLIDE por

Entrevista a Mía Salazar, directora del documental “In the middle of Norway”, sobre la “doble” vida de Jorge Martí, cantante y compositor en La Habitación Roja.

 

(NOTODOESINDIE) ¿Cómo surge el proyecto? ¿Cómo llegáis hasta Jorge?

(MÍA SALAZAR) Nosotros estábamos en Barcelona grabando The Furious Sessions, que es un trabajo que teníamos con El País, y allí conocí a Jorge que venía a hacer la promoción del disco Fue eléctrico. Compartimos un par de historias y hablamos de las cosas que teníamos en común y creo que fue muy bonito contarnos que los dos éramos cuidadores, que los dos éramos músicos. Y ese paralelismo que establecimos desde el principio para mí fue una historia muy impactante. Por eso cuando tuve la oportunidad de hacer el documental y de contar mi propia historia yo sabía que quería explicar la historia de Jorge.

(N) Cuando le trasladaste por primera vez a Jorge la idea de hacer el documental, ¿cuál fue su reacción, y su principal preocupación?

(M) Supongo que, como a todo el mundo, no resulta nada cómodo que te propongan ir a tu casa a grabarte con una cámara, con dos micros, exponer tu privacidad a unas personas completamente desconocidas que van a estar siguiéndote durante un par de semanas. Jorge al principio se lo pensó, pero hemos tenido la suerte de que nos dijo que sí. Creo que su reacción principal era la de tener más mi miedo de exponer esa otra cara oculta que muy poca gente conocía, pero al final creo que fue muy sanador para él también poder liberarse de esa sombra que le persigue tanto en un país como en otro.(N) ¿Cómo es el trabajo de preparación? ¿La entrevista a Jorge sirve para construir “el guión” de la película o teníais una idea previa antes de empezar a rodar?

(M) Pese a que es documental es un guión, está escrito, hay una idea previa al rodaje y un estudio sobre lo que yo quería explicar y por supuesto se ha construido el guión también a través del metraje pero a antes de empezar a rodar ya teníamos bastante planeado qué partes queríamos mostrar. Queríamos sobre todo mostrar la naturaleza y esa forma en la que Jorge se siente muy insignificante porque visualmente tiene mucho poder enseñar esos fiordos altos, nevados y esa persona tan pequeña. Creo que es realmente como nos sentimos mucha gente aquí en Escandinavia, un país inmenso y prácticamente despoblado.

El trabajo de preparación consistió en escribir un guión y hablar con Jorge previamente; nos escribimos varias cartas con él, y luego sobre la marcha, obviamente, conseguimos algunos planos, algunas declaraciones, algunos momentos divertidos que eso nunca se puede guionizar.

(N) Sabemos por Jorge que entre él y tú (al igual que con Georg) existe una amistad desde hace tiempo. ¿En qué aspectos te ha condicionado vuestra relación personal a la hora de ponerte detrás de la cámara?

(M) No diría que éramos amigos desde el principio, supongo que Jorge y yo nos conocimos, intercambiamos bastantes opiniones, sensaciones e historias, pero no éramos amigos y creo que tampoco nuestra amistad condiciona el documental en el sentido de que yo creo que ahora, después de haber hecho la película, es cuando se ha creado un vínculo de amistad muy bonito.

Creo que para hacer un documental o un retrato es perjudicial ser amigos o ser conocido de esta persona, pero bueno aun así sigue siendo mi visión. Yo creo que es muy Jorge porque él es muy abierto, es una persona muy natural. Y no pretendíamos hacer un homenaje ni a La Habitación Roja ni a Jorge, ha salido lo que ha salido porque es una cosa casi orgánica con su comportamiento, su manera de ser y estamos muy contentos porque al final hemos conseguido establecer una relación de amistad con gente como Ingrid, la mujer de Jorge; gente fantástica con la que es genial conectar así.(N) Durante todo el metraje asistimos a declaraciones impactantes por lo personales e íntimas que son (sobre todo en las que hacen referencia a los sentimientos en la pareja) ¿A la hora de montar habéis tenido total libertad sobre lo que mostrar? ¿os habéis impuesto autocensura para no entrar mucho más en lo personal?

(M) Jorge no ha tenido nada que ver en el montaje o en la narración pese a que, obviamente, se quejó en algunas escenas. La narración es nuestra, el punto de vista es mío y lo que hemos hecho es utilizar el metraje que se nos ha dejado grabar. Había momentos en que Jorge ponía el límite, nosotros tampoco hemos querido entrar a su vida privada ni enseñar nada que él no quisiera enseñar y un poco la crítica que hemos recibido, que la verdad nos hace muy felices, es que el documental no es pornografía sentimental. Supongo que es algo de lo que hemos intentado huir desde el principio, no de la autocensura, pero sí un respeto hacia el personaje porque no queríamos enseñar morbo.

Sí se asiste a declaraciones muy personales de Jorge, de Ingrid, pero también una entrevista son días de diálogos, días en que tienes que conectar personalmente y finalmente el fruto es que puedes grabar mensajes muy personales como si te los hubiera confesado un amigo. Ahí está la gracia del trabajo, creo que tuvimos grandes charlas con Jorge y ha sido fantástico poder editarlas.(N) Si no estamos mal informados, hay ciertos paralelismos entre tú y Jorge, en lo que al cuidado de personas se refiere. Tú tuviste que cuidar de tu padre y Jorge lo hace en su trabajo a diario, y en casa con su mujer. ¿Qué importancia tiene en el documental la enfermedad en general como tal, el sufrimiento de las personas afectadas, y el de las que conviven con ellas?

(M) Efectivamente teníamos una conexión. La enfermedad, en el documental, creo que podría tener más más espacio, pero teníamos limitaciones de narrativa porque teníamos que hacer un cortometraje y no teníamos más presupuesto ni más tiempo para para hacer algo más largo, pero sí es cierto que podríamos haber ahondado un poco más en lo que es la encefalomielitis miálgica que es la enfermedad que sufre Ingrid, y una de las cosas que queríamos visibilizar. De hecho hay un documental fantástico que se llama Unrest que habla sobre la encefalomielitis miálgica y las consecuencias, y uno de los logos de su campaña es “Millions Missing”, que son millones de personas que están ausentes de sus vidas. Esto es algo de lo que nos hubiera gustado hablar un poco más para poder explicar también el valor que tiene, en este caso Jorge, el cuidador por estar  luchando con una enfermedad así y también el valor que tiene Ingrid por supuesto por llevarlo con tanta entereza y por ser capaz de hablar de ello abiertamente.

(N) En declaraciones del propio Jorge, comenta que cree que este documental, para bien o para mal, puede cambiar la percepción que se tiene de él en España, y que por ello mismo para él puede suponer también en cierto modo un punto de inflexión. ¿Qué opinas sobre esto? ¿Hay alguna intencionalidad en ello?

(M) El hecho de que la película se haya recibido así en España ha sido una sorpresa para nosotros, para el equipo y para Jorge; como también lo ha sido que se haya hablado tanto de La Habitación Roja. Esto era para nuestro curriculum y tenía que ser algo de 15-20 minutos.

No teníamos ninguna intencionalidad de justificar nada sobre la vida de Jorge en particular. Creo que ha servido para cambiar el punto de vista que la gente tiene de La Habitación Roja. En críticas que hemos recibido estos días, sobre todo de los fans, comentan que entienden mucho mejor las letras, que entienden por qué Jorge está ausente tantas temporadas, por qué no está en las entrevistas, por qué hace tan pocas promociones y luego de golpe lo hace todo en verano. También reconocen el esfuerzo diario de estar en un escenario de poder estar de cara al público con esa energía y creo que esto sí que le va a servir como una especie de aplauso, de reconocimiento porque es realmente digno de reconocer.

(N) Uno de los objetivos del documental imagino que es la yuxtaposición de dos modelos de vida; como bien ironiza Jorge, la doble vida de Clark Kent y la de Superman. Sin embargo, aunque Jorge explica quién sería quién a su juicio, nosotros como seguidores de LHR, y ajenos a su “otra vida” en Noruega, veríamos el símil al revés; es decir, para nosotros él es como un “héroe del indie nacional”. ¿Cómo lo ves tú?

(M) Yo estoy de acuerdo con Jorge, creo que el verdadero héroe está en Noruega porque allí la vida es mucho más dura; y también te digo que entre ser cuidador y ser músico, ser músico es muchísimo más sencillo.(N) El paisaje y el clima de Noruega son un personaje más del documental que multiplican esa sensación de aislamiento en la que se encuentra Jorge pero, ¿hubo que preparar mucho esos planos generales en los que únicamente le vemos a él, o su coche, o realmente en Noruega es normal esa “soledad”?

(M) Efectivamente, Noruega es un país solitario. Condujimos quince horas y encontramos dos cafés en todo el viaje. Realmente asusta el silencio del bosque, todo lo que encontramos eran renos cruzando la carretera. Sí que se prepararon localizaciones, por supuesto, preparamos sitios que queríamos mostrar que están de hecho todos en la zona donde vive Jorge; la mayoría son del barrio donde vive él, en Molde, In the Middle of Norway, en los fiordos. Algo que fue muy espectacular es que nosotros fuimos a grabar en abril; en diciembre resulta imposible porque ya no hay carreteras, se quedan completamente enterradas por la nieve.

(N) El hecho de que ni Jorge ni Ingrid compartan plano durante las entrevistas, ¿es algo deliberado?

(M) Absolutamente. Jorge e Ingrid son dos personajes, dos voces diferentes y merecen ser mostrados de manera individual entre estados de manera individual. De hecho, me parecería absurdo que Jorge explicara a Ingrid o viceversa. Además, Ingrid es una persona que vive prácticamente aislada porque pasa casi todo el tiempo en reposo y eso es algo que quizás no se explica tanto, pero se sobreentiende; ella pasa mucho tiempo en la cama, no puede leer ni ver la televisión: se marea con el ruido, con la gente, con el movimiento… Por tanto, también es un personaje muy individualista y creo que mostrarle al lado de Jorge hubiera sido una escenificación de pareja irreal, a pesar de que tienen sus momentos de intimidad, pero son limitados. Era muchísimo más realista mostrarles por separado y que se comunicaran por separado.

(N) Algo que llama la atención del documental respecto a otros sobre músicos o bandas es obviamente la particular historia personal de Jorge; y la puesta en valor de la “normalidad” y lo terrenal de la vida de cualquier persona, por muy referente musical que seas. ¿Fue esto intención de Jorge, vuestra o de ambas partes?

(M) Una de las reivindicaciones que quería hacer es que creo que ahora mismo con las redes sociales nos estamos idiotizando en la percepción de que el músico tiene que ser todo glamour fuera del escenario, y no es así. Creo que todos los músicos y artistas que tienen un trabajo en el que tienen que exponerse en público pueden tener una cara b completamente opuesta, y es igual de digno ser enfermero, cuidador o pintor. No me parece justo que los artistas no deban ser terrenales. Al revés, creo que esto los dignifica; basta ya de de maquillar la vida; se puede ser artista, guapísimo y estupendo, y tener una doble vida completamente desastrosa y complicada. Precisamente, en el caso de Jorge, creo que eso te hace una persona muchísimo más valiente y válida.(N) ¿Cómo puede haber permanecido esta historia latente durante tantos años? Recordemos que LHR lleva 24 años en activo.

(M) Esto tiene algo que ver con la cultura Noruega. Aquí en Escandinavia quizás es mucho más complicado compartir los detalles de tu vida, y si lo haces puede sonar a que estás presumiendo, sobre todo si eres músico famoso en España. Creo que una de las cosas que no ha hecho Jorge aquí es explicar quién es, y seguramente por ese carácter noruego que también tiene; tampoco ha compartido mucho en España que es enfermero porque también le parecería alardear de tener esa profesión tan dura. Creo que fue una de las razones por las cuales le daba un poco de vergüenza hacer este documental.

La historia creo que no ha salido a la luz simplemente porque Jorge no la ha compartido abiertamente o de una manera tan espectacular con la prensa; lo que yo quería hacer era enseñar estas dos realidades y creo que mostrarlo visualmente ayuda mucho más a entenderlo. Quizás Jorge haya mencionado algo ya en su Instagram, etc., pero tienes que verlo en el contexto, hay que ver ese frío, esa nieve… Hay que ver la dureza propia del lugar donde está, y luego a dónde va; es decir, ver la otra parte de los escenarios, etc. Creo que visualmente la historia se muestra de una manera mucho más espectacular, y se entiende mejor. Puede ser que ya conocierais la historia, pero igual no la habíais hecho caso precisamente porque narrada no tiene tanta potencia.

(N) La película se queda un poco por debajo de los 40 minutos, una duración que comercialmente puede limitar su exhibición en salas ¿Es algo premeditado el hacer un mediometraje?

(M) No ha sido en absoluto nada premeditado. Queríamos hacer un retrato de Jorge de quince minutos, luego pudimos filmar hasta treinta y finalmente nos dimos cuenta que muchos festivales europeos todavía aceptan cortometrajes de hasta cuarenta minutos. Así que decidimos ir a treinta y ocho que es el límite entre el corto y el largo. Nos hubiera gustado hacer un largometraje de 55 minutos, pero hay una cosa muy divertida en el cine que se llama presupuesto y que no tenemos. Todo ha sido auto subvencionado, somos tan solo dos personas. Realmente ha sido un proyecto muy duro de llevar a cabo económicamente porque hemos tardado mucho más tiempo del que nos hubiera gustado precisamente porque lo hemos llevado a cabo con nuestros ahorros y con nuestro tiempo libre, como muchísimos cineastas, ya que no todo el mundo recibe subvenciones. Ha sido especialmente duro no poder hacer más; nos hubiera encantado volver a Noruega, o ir a España, y extenderlo y hacer una hora y media de película porque podría funcionar, pero creo que al final treinta y ocho minutos explican bastante bien la realidad de Jorge.

(N) Normalmente los primeros montajes suelen ser bastante más largos que lo que nos llega a las salas, antes de darle ritmo, recortar planos y demás por curiosidad ¿qué duración tenía la película en su primer montaje?

(M) Curiosamente nuestro primer montaje era más corto que el final; empezamos con treinta minutos y alargamos ocho más en transiciones porque teníamos miedo de sobrepasar los cuarenta minutos; así que creo que hemos extendido hasta el final todo lo que hemos podido para que el corto pudiera respirar un poco.(N) La película se cierra con un plano aéreo que juega con el reflejo de un lago que creo define a la perfección la situación de Jorge. ¿La idea surgió rodando o se tenía desde un momento previo?

(M) El plano final donde ves la contraposición de Jorge, el reflejo en un lago, está completamente preparado. Estuve rezando mucho para que no hiciera viento porque precisamente un lago se refleja muy bien si no hace. Fue una tarde óptima porque no había nada de viento y pudimos utilizar el reflejo del lago para que pareciera el cielo. La idea de hecho surgió de unas fotografías aquí en Suecia; nosotros nos dedicamos al cine documental y hacemos bastantes vídeos, y habíamos trabajado anteriormente con retratos de naturaleza aéreos, y yo tenía siempre la obsesión de girarlos porque me parece muy interesante que el reflejo del cielo y el agua sea el mismo; y una de las dualidades de Jorge era precisamente eso, que él vive ahogado en una realidad, que es el agua, y que por otro lado, desde una perspectiva aérea, en un cielo de espectadores; justo la superposición que puedes ver encima del cielo en el lago.

(N) ¿Algún día sabremos qué es lo que iba a decir Jorge en el último plano de la película?

(M) Algún día lo sabremos, pero no se puede contar todo.

(N) La película tiene por sí misma un público potencial en los fans de LHR pero ¿cómo se la “venderías” a aquellos más profanos en la música en general?

(M) Nuestro público objetivo no eran precisamente los fans de La Habitación Roja. Y tampoco pensamos en la escena indie española. Para nosotros se trata de la dualidad de una persona que lucha. De hecho, el público objetivo en mi presentación en Suecia fue la comunidad chilena que reside aquí y que vive también dos realidades; el contraste entre el calor y el frío. En Estocolmo hay mucha gente que son expatriados y que vienen de países con un contraste absoluto, como es mi caso (España-Suecia). Aquí por ejemplo se puede hacer de noche en invierno a la una del mediodía, y suponiendo que salga el sol a las diez de la mañana, hablamos de países con dos o tres horas de luz, totalmente nevados. Y al revés, en verano no se hace de noche. Ese tipo de dualidad te rompe la cabeza. De todos modos, tengo que decir que Jorge y La Habitación Roja tienen unos fans maravillosos que son un ejército del amor que nos han ayudado un montón en la promoción, y que se han interesado mucho por la historia. Tampoco esperábamos este tipo de recibimiento, así que ha sido todo un accidente muy feliz y estamos muy contentos en ese sentido.

In the Middle of Norway – Trailer from Bungard Film on Vimeo.

(N) Y para terminar siempre pedimos una recomendación musical pero creemos que es una muy buena oportunidad para que nos recomiendes alguna película o documental (a poder ser relacionado con la música) que no debemos perdernos, y un buen disco o grupo que estés escuchando recientemente.

(M) Te voy a hacer promo del otro documental donde estoy metida hasta el cuello que he co-dirigido que se llama «Too beautiful» y que va sobre el boxeo femenino en Cuba, que está prohibido. Narra la historia de Namibia que es una boxeadora femenina estupenda y que vive allí en La Habana. Ha sido una película que ha participado en festivales europeos y estamos luchando para que llegue a España pronto. El director, Maceo Frost, con el que colaboro aquí en Suecia, contó conmigo para co-dirigirla y he estado muy metida en la música del documental. Fuimos a Cuba y todo me pareció fascinante; la música cubana en general, sobre todo los cantos religiosos, la percusión, los cantos changó, etc. Todo eso está incluido en el documental. Y otra cosa que he aprendido también es que el boxeo es una danza. Me parece genial el montaje y la edición. Ella se mueve con todas las percusiones, todos los cantos religiosos, así que no es un documental musical, pero tiene muchísima danza y musicalidad.

Después te recomiendo al grupo sueco, Dungen. Viven aquí en mi barrio todos y son muy majos. Me gustó mucho el disco Häxan que sacaron hace un par de años y que me recuerda mucho al viaje que hicimos a Noruega porque lo escuchábamos constantemente. Y justamente, uno de los conciertos más impresionantes que he visto, fue la presentación en directo en un teatro de este disco. Le ponen música a una película de 1920, Aladdin, hecha con sombras de papel; la impresión emocional y la interpretación son brutales. De todos modos, casi todas las películas tienen música y para mí hacer la transición de la música al cine ha sido una cosa muy orgánica y natural porque creo que el cine tiene que ver con las dinámicas y con los ritmos, y a mí me ha parecido fascinante poder indagar en la imagen y cómo puede modificar uno ese ritmo. Así que creo que todas las películas al final son danza y música.

 

Puedes escuchar la entrevista en BN Mallorca, Aquí

LAS MEJORES 30 CANCIONES DE BALEARES DE 2018

en BALEARES/PORTADA - SLIDE/TOPS por
Recientemente The Wheels y Maico triunfaron llenando el Principal acompañados de La Orquesta de Cámara de Mallorca, El Día Eléctrico estuvo tocando en Japón, Lava Fizz o The Prussians están acumulando elogios de sus recientes discos, F/E/A publicando con el Segell del Primavera… hace años que lo venimos diciendo, hay un germen de algo que poco a poco parece que puede oclasionar en cualquier momento y que empiecen a despuntar bandas de la isla. La lista de aspirantes es larga, eso es bueno para la escena, pero sobre todo para los amantes de la música que cada año recibimos una buena colección de canciones para disfrutar sin salir de casa. Esta selección es una buena muestra de canciones que nos han gustado. Este año no las hemos querido ordenar, simplemente las hemos recopilado para que las disfrutes como nosotros. Esta selección no te la va a hacer Spotify aleatoriamente, está bien pensada y hecha desde el cariño. Esperemos que os guste… y si no nos da igual, apostamos que la de 2019 será aún mejor.

Sí, hemos puesto 31… actitud punk ante todo.

LOS MEJORES 20 ÁLBUMES INTERNACIONALES DE 2018

en PORTADA - SLIDE/TOPS por

Un año más, y como no podía ser de otra manera, Notodoesindie, después de un cónclave extraordinario del que mejor no trascender nada más, publica los que a su (dudoso) juicio podrían ser los mejores discos del ya pasado 2018. Como advertencia, diremos que no nos hacemos responsables de las opiniones, en este caso elecciones, de nuestros colaboradores. Ya se sabe que en esto de los gustos, los hay mejores y los hay peores. Pero en todo caso son como los culos… Todos tenemos el nuestro.

Sin más dilación…, preparen sus látigos…, agárrense a sillas de agarrar… Este es nuestro top 20 de los mejores discos internacionales de 2018. ¡Salud y beban mucho! (que así la digestión será mejor…)

20. JEFF TWEEDY, «WARM»

19. BELLE AND SEBASTIAN, «HOW TO SOLVE OUR HUMAN PROBLEMS»

18. THE PRODIGY, «NO TOURIST»

17. PARCELS, «PARCELS»

16. SUEDE, «THE BLUE HOUR»

15. BIG RED MACHINE, «BIG RED MACHINE»

14. KACEY MUSGRAVES, «GOLDEN HOUR»

13. RHYE, «BLOOD»

12. KHRUANGBIN, «CON TODO EL MUNDO»

11. ANDERSON .PAAK, «OXNARD»

10. KALI UCHIS, «IDOLATION»

9. BEACH HOUSE, «7»

Siete discos es una cifra lo suficientemente importante como para reivindicarla en el propio nombre del disco con el que alcanzan dicha cifra. Y aún tiene más mérito si al alcanzar dicha cifra llegan con su momento de más éxito y en plena inspiración creativa como muestran en cada lanzamiento. La propuesta de Beach House lo mismo funciona para bailar (suavemente) que para degustar una copa de vino en una puesta de sol. Un disco de electrónica con alma perfecto para degustar suavemente. “Dream pop” es una etiqueta muy peligrosa, los sueños pueden estar muy cerca del bostezo, para nada es el caso de lo que hace este dúo pues en momentos de máxima ensoñación aparecen guitarras o sintetizadores que elevan suavemente el ritmo y enriquecen la escucha.

8. KENDRICK LAMAR, «BLACK PANTHER SOUNDTRACK»

7. CONNAN MOCKASIN, «JASSBUSTERS»

Connan Mockasin se gusta a sí mismo y exhibe sin pudor su excentricidad (juro haber llegado a escuchar hasta el estridente sonido de un globo cuando se fuerza su boquilla para sacar el aire). En Jassbusters, su tercer disco, reconocemos a Connan por su tan característico uso, casi obsesivo, del flanger. Pop suave, sinuoso, con algún detalle soul y de R&B. A ratos su voz nos recuerda al del Michael Jackson más suave y su música a las canciones pasionales de Prince. La realidad es que Mockasin va ganando álbum a álbum en coherencia pero este disco exige aún más al oyente. Es de esos discos que alcanzan la plenitud si se escucha con calma, luz tenue y a poder ser con una copa de vino. Ahora sírvete otra copa y vuélvelo a poner.

6. MGMT, «LITTLE DARK AGE»

Teníamos ganas de que los estadounidenses se cascaran un disco así. Con «Oracular Spectacular» creímos estar ante una de las bandas que más darían que hablar en los años siguientes… pero no fue así. En «Congratulations» se alejaron del sonido esperado y no ha sido hasta este «Little Dark Age» en que nos encontramos con la banda que hace más de 10 años intuimos. Pop electrónico a la altura de la época de esplendor de Pet Shop Boys; y es que «Little Dark Age» es de esos álbumes en el que casi cualquier canción podría ser un single. Ahora sí…

5. THE GOOD THE BAD AND THE QUEEN, «MERRIE LAND»

Pocos artistas procedentes de una gran banda de éxito logran volver a triunfar en un segundo proyecto al nivel de su primera etapa. Pues Damon Albarn lo logró con Gorillaz, proyecto iniciado en un receso de Blur. Tal logro debe dar la tranquilidad de saber que puedes permitirte el meter la pata y tener crédito para emprender lo que te venga en gana… más o menos así debió ser el inicio de este proyecto con el que sacó disco en 2007 rodeado de artistas de primer nivel (el bajista de The Clash, Paul Simonon, el guitarrista de The Verve, Simon Tong, y el baterista africano, Tony Allen). El resultado recibió críticas muy positivas pero tal cual apareció se desvaneció y no ha tenido continuidad hasta este año. Por sorpresa y apenas unos meses después del último disco de Gorillaz, Albarn se juntó con sus amigos y han vuelto a lograr un disco sobresaliente. Elegancia es la palabra que mejor define lo que hacen Albarn y compañía. Once medios tiempos en un disco que suena a clásico desde la primera escucha y lo hace entreteniendo, con coros a capella, fragmentos que suenan a jam session, vientos y cuerdas que parecen sacados de cine de época, Albarn cantando en plan crooner, divirtiéndose más que gustándose y eso hace que la fórmula funcione. Ojalá que no tenga que pasar tanto tiempo en regalarnos la próxima colección de canciones bajo este proyecto.

4. KURT VILE, «BOTTLE IT IN»

Kurt Vile y Courtney Barnett nos brindaron uno de los discos de 2017 para esta casa. En 2018, aunque por separado, los dos han vuelto a hacerlo. En Bottle It In, encontramos a un Kurt Vile que no se pone barreras. Un disco largo, muy largo, formado por canciones repetitivas de las que le encantan al americano y, con todo esto, delicioso. Con algunas de las mejores canciones que Kurt Vile ha firmado en los últimos años, este álbum no ha dejado de sonar en la “redacción” desde que salió a la luz

3. AGAINST ALL LOGIC, «2012-2017»

Estamos ante una de las grandes propuestas electrónicas de este 2018. Detrás de A.A.L se encuentra ni más ni menos que Nicolas Jaar. El disco cuenta con 11 tracks que destilan elegancia. El título del álbum no le ha dado demasiados quebraderos de cabeza al autor pero nos sirve para decir que se trata de un compilado de temas que el dj chileno ha ido componiendo durante esta época y tal vez no terminaba de encontrarles el lugar en ninguno de sus proyectos; eso hace que el disco parezca por momentos inconexo, sin embargo son tantos los destellos que poco importa. Si todo esto tal vez en algún momento fueron descartes suerte que ahora hayan visto la luz.

2. ARCTIC MONKEYS, «TRANQUILITY BASE HOTEL & CASINO»

De los «monos árticos» se han dicho tantas cosas… Pero sin duda este último disco será el que marque un antes y un después de su carrera, por el ostentoso alejamiento de aquellos jóvenes monos que todos conocimos hace ya más de un lustro. Con un Alex Turner más cerca del crooner tradicional que de una cantante de rock (aunque siempre esa actitud desafiante), Tranquility Base Hotel & Casino es básicamente un disco hecho a su medida. Con la totalidad de las letras firmadas por él mismo, es disco tan desconcertante como interesante. Y sobre todo es admirable en su riesgo estético; una obra más que notable.

1. COURTNEY BARNETT, «TELL ME HOW YOU REALLY FEEL»

La asutraliana, con tan solo dos LPs como solista (además de la fructífera colaboración con el otro cantautor del momento, Kurt Vile) se ha hecho con un nombre dentro del circuito más independiente de este nuevo country-folk emergente. Tell me how you really feel es fruto de un desbloqueo mental que la autora sufrió fruto del éxito sobrevenido con su primer trabajo. Afortunadamente para todos, sus letras vuelven a brillar, esta vez escritas con una vieja máquina de escribir que le regaló un amigo, abordando sobre todos sus propios sentimientos y la dificultad para relacionarse en general ahora que es una artista conocida internacionalmente. Un número 1 que probablemente el tiempo avalará.

 

 

 

 

 

 

 

LOS MEJORES 20 ÁLBUMES DE BALEARES DE 2018

en BALEARES/PORTADA - SLIDE/TOPS por

Con la reciente despedida de L.A. y antes de conocer de que hará su front man en su nueva etapa nos preguntamos si alguna de nuestras bandas subirá de división llenando su hueco en una imaginaria primera liga del pop-rock-indie nacional. Por lo pronto la cosecha 2018 ha sido muy digna. Joan Miquel Oliver (éste sí que lleva años codeándose con los grandes), Lava Fizz o The Prussians son algunas de las bandas destacadas que nos han dejado disco, aunque para nosotros cuentan tanto sus propuestas como hasta trabajadas demos que llegan a nuestra redacción. Pasen y lean, con vosotros nuestra cosecha de favoritos de 2018 en Baleares.

20. Jansky – «This Is Electroverse»


19. Bep Marquès – “10”


18. Suasi – “Equilibrista emocional”


17. The Surfin’ Limones – “Stereocosmic”


16. Jordi Maranges – “Espasmo”


15. Miquel Serra – «Antiga Hodomura»


14. Payasö – “Virtudes cardinales”


13. Lluis Cabot – “Periple estacionari”


12. Carlos DH – “Esfera de Neón”

11. Jorra i Gomorra – “A Manacor”


10. Zest – “Reborn”

Es de agradecer el encontrarse con bandas como Zest que nos recuerdan cómo era el rock and roll antes de tanto auto tune y artificios a veces innecesarios. Guitarras y baterías potentes, punteados cuando tocan pero sin exagerar y un chorro de voz sonando sin artificios. Todo en su sitio. Reconfortante aunque al mismo tiempo nos recuerde que nos hacemos mayores.


9. F/E/A – “Vèrtebra”

Forces Elèctriques d’Andorra siguen en su particular visión de la música, densa, apocalíptica, contundente y en 2018 han entregado el álbum del que dicen sentirse más satisfechos. De la mano del productor John K. Erskine, responsable de grabaciones de Sonic Youth y bajo el paraguas del sellell del Primavera, casi nada. Veremos de qué les depara el 2019 y qué vuelta de tuerca son capaces de darle a sus directos a su propuesta de post rock.


8. Bilo – “Mahatma Cartney”

Segundo EP de Bilo, cuarteto mallorquín joveny descarado. Con actitud en el escenario y frescura en sus canciones. Psicodelia pop propia de bandas de mayor recorrido. Una banda a tener en cuenta por ello la invitamos a tocar en nuestro cuarto aniversario y nosotros y todos los asistentes bien que lo pudimos disfrutar.


7. Salvatge Cor – “Hi ha gent que entra dina la teva ànima i ja no en sortirà mai més”

Decíamos hace unos meses ante el debut en largo de Salvatge Cor que “hay que quitarse el sombrero ante estos chavales que apenas con su primer disco ya han sido capaces de crear un universo propio recordándote a cosas varias pero con la personalidad de un grupo que da la sensación de tener muy claro hacia dónde querer avanzar”. Pues eso, que nos encanta su propuesta sin igual que aúna poesía y guitarras rabiosas por igual.

6. Ombra – ”Walk up The walls”

El grupo con Mireia Flores al frente realiza un rock and roll al que saben dotar de gran personalidad, empezando por su voz. A lo largo de “Walk up The walls” muestran un resultado heterogéneo pero siempre de gran calidad sonando en ocasiones grandilocuente, otras veces se aproximan más al indie con esos teclados que crean sonidos variados y otras veces coquetean con un pop más accesible… El recuerdo a los mejores Cranberries es inevitable por momentos. En definitiva un gran disco y un gran paso que han dado Ombra en 2018.

5. Joan Miquel Oliver – “Elektra”

Tras “Pegasus” y “Atlantis” llega “Elektra”, disco con el que Joan Miquel cierra su particular trilogía mitológica. En esta última entrega les canta a las mujeres y las empodera con un pequeño alegato antimachista, pero al más puro estilo Oliver, sin levantar la voz. Su sencillez en las letras y canciones vienen acompañados de arreglos electrónicos que elevan el resultado a los altares del buen pop.

4. Tribelet – “Demo”

Salida (musical) del armario de Luis Garau que saca a la luz una serie de canciones en modo maqueta. Hay curiosidad por saber si se atreverá a llevarlas al directo, en Notodoesindie seguro que habrían voluntarios para acompañarle sobre el escenario. Pop rock cuidado de todo un crooner en potencia. ¿Apostará por sí mismo?

3. The Prussians – “Karma”

No han tenido prisa en sacar su segundo largo y se nota en la producción. Cuidado de los detalles y mimo en los arreglos que lejos de buscar el sonido obvio para festivales y baños de masas se tiñe de oscuridad en lúgubres atmósferas y densos medios tiempos. La banda de Dominic y compañía parece tener bien claro hacia dónde avanzar y no cesan de captar adeptos.

2. Da Souza – “Futbol d’Avantguàrdia”

Romario Da Souza era un futbolista único capaz de hacer jugadas brillantes con poco espacio, deslumbrando entre fornidos centrales vislumbrando el espacio donde otros solo veían piernas y llegando al gol por la vía rápida. Desconocemos cómo es Agustí Simó, el verdadero Da Souza inspirador del grupo, pero el símil futbolístico anterior se asemeja al pop guitarrero de Da Souza, con melodías rápidas y directas capaces de atrapar en apenas 3 minutos en un imaginario que transcurre entre salmones, nuevas venecias, microbios, estrellitas y que tiene muy presente a Mallorca, tanto que hasta componen la melodía que debería sonar cuando los alemanes salen del avión, “Willomen auf Mallorca”. Cambios de ritmos constantes, arrancadas y frenadas que hacen recomendable degustar el disco a poquitos y volviendo a él sucesivamente.

1. Lava Fizz – “The hardest thing”

Se han colado en nuestro top nacional, por ello es lógico que encabecen nuestro ranking balear. Su disco nos ha encantado. Hay muchas ganas de verlos dar todo en el próximo Mallorca Live Festival, ya que sobre el escenario nunca defraudan.

LOS MEJORES 20 ÁLBUMES NACIONALES E IBEROAMERICANOS DE 2018

en PORTADA - SLIDE/TOPS por

Bienvenidos al año de Rosalía; la catalana ha conquistado el mundo con «El Mal Querer» y está en boca de todos. Algunos tal vez sientan ya el hartazgo de la aparente y extraña unanimidad de crítica y público, y es que el panorama musical nacional ha adquirido tintes monotemáticos. Nosotros antes de toda esta vorágine ya hablamos de Rosalía, de hecho su disco anterior formó parte de nuestros tops del pasado año 2017. ¿Qué puesto ocupará el disco del año para muchos en nuestro top particular de Notodoesindie? Vaya… me acabo de dar cuenta de que Rosalía acaba de acaparar toda la intro del top iberoamericano. Vamos con los mejores álbumes de este 2018 para la redacción de Notodoesindie en el que se ha colado, por méritos propios, una banda de Baleares.

20. TOUNDRA, «VÓRTEX»


19. C.TANGANA, «AVIDA DOLLARS»


18. PASAVENTO, «LA TRAYECTORIA IDEAL»


17. HAZTE LAPÓN, «TÚ SIEMPRE GANAS»



16. SEXORES, «EAST/WEST»


15. SEÑOR KINO, «COLORES»

14. EL VERBO ODIADO, «TÚ GANAS»


13. RELS B, «FLAKK DANIEL’S L.P.»


12. ALICE WONDER, «FIREKID»


11. NACHO VEGAS, «VIOLÉTICA»


10. LAVA FIZZ, «THE HARDEST THING»

Desconocemos si habrá sido un proceso largo dar el salto al formato de largo duración, el caso es que para nosotros este disco podría titularse “The sweetest thing”. Había expectativas por escuchar el primer disco de los mallorquines y la verdad es que no han decepcionado. “Youth is dead” y “Distance” fueron el doble adelanto con el que nos pusieron los dientes largos y lo que vendría después no decepcionó destacando “Your indifference hurts” o “Breathing gas”. Los referentes anglosajones aparecen por doquier y a cada momento va cambiando el referente al que evocan. The Cure, Joy Division, The XX o Beach House mezclados en una cocktailera junto a matices propios como la propia voz de David Goodman que pone una gran intensidad en cada palabra que canta y sobre todo una fortaleza como banda que despliega todo su potencial sobre todo en directo. Ahora solo queda volar.

9. CHRISTINA ROSENVINGE, «UN HOMBRE RUBIO»

A lo largo de toda su carrera Christina ha demostrado su habilidad para hacer melodías y estribillos pegadizos. Sin embargo desde hace tiempo decidió abandonar esa vía “fácil” (como si hacer eso lo fuera) y se ha decantado por composiciones más elaboradas en cuanto a estructuras y letras. Seguramente ello le ha llevado a recibir merecidamente el Premio Nacional de las Músicas Actuales además del respeto de critica y público que hace años que lo tiene más que ganado. En un “Hombre rubio” Rosenvinge canta desde el punto de un hombre, aunque en realidad son canciones que no tienen género. Disco casi conceptual, muy homogéneo y que viene inspirado por la figura de su padre. Te canta de manera directa, sin muchos artificios y en cada escucha descubres matices nuevos. Nueve temas que funcionan como un todo pero que son capaces de atraparte de manera individual siendo difícil de elevar una sobre las demás quizás “Berta multiplicada” o “Afónico” o “Ana y los pájaros” o…


8. MORGAN, «AIR»

El 2018 ha sido el año de los madrileños Morgan. En mayo nos visitaron como una prometedora banda dentro del cartel del MLF y apenas 6 meses después vinieron como una sólida realidad abarrotando el Teatre Principal. La culpa es del disco por el que se han colado en nuestro top y un directo arrollador. Lograr eso con Rock and roll de tinte clásico es toda una proeza en los tiempos que corren.


7. THE NEW RAEMON, «UNA CANCIÓN DE CUNA ENTRE TEMPESTADES»

Con la edad, y la madurez que suele acompañarla, la paternidad puede adquirir tintes dramáticos. Para Ramón Rodríguez, que ya pasó por ella con éxito, el reciente nacimiento de un nuevo hijo ha llevado su mente por derroteros siniestros, planteándose los horrores del mundo al que le ha traído. Esto impregna el disco de una suerte de culpabilidad paternal por la que, por suerte, no se deja arrastrar. En los momentos luminosos que nos regala aún sabe hablarnos de todo aquello por lo que vale la pena seguir trayendo hijos al mundo, por mucho que este parezca hundirse ante nuestros ojos y el pesimismo amenace con dominarnos. Todo esto en un disco melódico y de gran profundidad que se erige como uno de los mejores del año en nuestro país.


6. SOLEDAD VÉLEZ, «NUEVAS ÉPOCAS»

Resulta no ya curioso sino mágico cómo, alejándose de lo que entendíamos como su esencia artística –un rock ecléctico, afilado y enraizado en palos clásicos como el blues, enganchado a sus muy personales gorgoritos vocales–, Soledad Vélez ha alcanzado un nuevo estadio artístico, sonando más cercana y reconocible que nunca.


5. LA PLATA, «DESORDEN»

Pese a su juventud, uno tiene la sensación de que “Desorden” se ha hecho esperar. El primer álbum de La Plata recoge en media hora desencanto, abandono y vacío, pero también determinación de quien lo tiene todo por hacer. Lo llaman “pop triste acelerado”, entre la new wave y una actitud punk que deja un reguero de frases cargadas de negación y un sonido que tiende a la combustión inmediata.


4. ZAHARA, «ASTRONAUTA»

La polifacética artista jienense, a quien ahora vemos enrolada en un nuevo proyecto televisivo «Canciones que cambiaron el mundo», ha estrenado este año «Astronauta», un álbum continuista de «Santa» que logra de nuevo formar un buen puñado de buenas canciones aunque sin la sorpresa inicial. Con canciones como «Multiverso» nos vuelve a encadilar como ella sabe mientras que con «Hoy la bestia cena en casa» aparece en su versión más desenfadada y bailable solo en la forma, pues el fondo es mucho más grave de lo que su música aparenta.


3. PERRO, «TRÓPICO LUMPEN»

Lo de Perro ya no nos sorprende. Su nuevo disco apuesta por la innovación sin dejar de sonar a lo que son. Más electrónica y nuevos adornos tropicales hacen de «Trópico Lumpen» la consagración de la banda murciana. Notodoesindie tuvo la suerte de contar con ellos en nuestro cuarto aniversario y nos hicieron flipar con el directo de este disco. Aquí lo tenéis, en el podio de Notodoesindie por méritos propios.


2. ROSALÍA, «EL MAL QUERER»

«El Mal Querer» es un disco de genial creatividad, de puro talento. Su producción, en la que también ha colaborado El Guincho, es exquisita. 11 canciones en las que Rosalía juguetea con el pop, la electrónica y el flamenco más vanguardista, todas ellas rociadas por su opiácea voz. Un disco conceptual basado en un libro del Siglo XIV que, desgraciadamente, sigue estando de actualidad pero que aparece, oportuno, como un disco feminista en estos tiempo de empoderamiento de la mujer.  Más allá del fenómeno arrasador centrémonos en el disco, un auténtico tortazo a los cánones establecidos en un trabajo que nació para ser parte de la historia de la música de nuestro país.


1. RUFUS T. FIREFLY «LOTO»

Siguiendo con todo el buen sabor que nos dejo Magnolia (2017), LOTO (2018), como su nombre dice, es una planta mágica, que siempre irradia frescura, algo que le viene como anillo al dedo a esta cara b, donde joyitas como Demogorgon, Druyan & Sagan, dan luz y sonido a este nuevo giro macarra y nerd-surrealista. Siendo su sexto álbum de estudio, y lejos de sus inicios, para algunos, la nueva dirección de la banda madrileña con este trabajo nos hace pensar en unos Tame Impala a la española. Es literalmente flipante de inicio a fin [Épico final en Final Fantasy].

 

NOTODOESINDIE BN#18: MÍA SALAZAR & JORGE MARTÍ

en PORTADA - SLIDE/RADIO por

Programa nº 18 en BN Mallorca en el que entrevistamos a Mía Salazar, directora del documental «In the middle of Nowway», que trata sobre la «doble vida» que Jorge Martí, líder de La Habitación Roja, lleva entre Noruega y España.

Además repaso de noticias musicales y contenido en la web. Y cómo no…,  nuestra archi-conocida sección GRAN RESERVA con los mejores melocotonazos de ahora y siempre.

¡Pasen y escuchen! ¡SALUD!

Aquí te dejamos el podcast del programa y la playlist:

1 2 3 5

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ir Arriba