Cultura musical para indios y salmones

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FESTIVALES

SITGES, UN AÑO MÁS: UNA ANTOLOGÍA DE TERROR Y DELIRIO NIPÓN.

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Nightmare cinema (Alejandro Burgués, Joe Dante, Mick Garris, Ryuhei Kitamura, David Slade, 2018)

Nightmare Cinema se encuadra en el género de la antología de terror, al más puro estilo de los ya clásicos The ABCs of Death, The Twilight Zone o The Outer Limits. 

Mickey Rourke, el Proyeccionista (se erige como el Ángel de la Muerte) en un film compuesto por varias piezas dirigidas por directores expertos del género. The thing in the woods (Burgués), Mirare (Dante), Mashit (Kitamura), This way to Egress (Slade) y  (Garris) 5 relatos de terror que convergen en la sala de cine Rialto, donde los cinco protagonistas de dichas historias son espectadores de sus propias muertes a través de sus desasosiegos y terrores más profundos.

 

 

Lo mejor: todos los relatos están al mismo nivel.

Lo peor: el nivel no alcanza el terror esperado.

 

Mick Garris durante la presentación de la película.

 

 

Kasane: Beauty and Fate (Yûichi Satô, 2018)

Basado en la serie manga homónima de Daruma Matsuura, Kasane: Beauty and fate se conforma como una tétrica Cenicienta. Una aspirante a actriz (Kasane) con extraordinarias habilidades interpretativas pero con terrible handicap que le impide actuar: una monstruosa cicatriz cubre su cara. Una actriz de extraordinaria belleza pero dudosas habilidades interpretativas (Nina Tanzawa). Un pintalabios que la madre de Kasane deja a ésta como herencia que le permite cambiar su cara con la de la persona que bese usando dicho pintalabios. De esa manera, Kasane intercambia rostro con Nina y se convierte en la famosa actriz que, cada una por separado, nunca serán.

Lo mejor: las magistrales interpretaciones de las dos protagonistas.

Lo peor: nada que objetar. De obligado visionado para los amantes de la interpretación.

FESTIVAL DE SITGES DÍA 4: LOS SEÑORES DEL BLACK METAL Y LAS RELACIONES TÓXICAS HETERO-DOMINANTES

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Ederlezi Rising (Lazar Bodroza, 2018)

 

La intención de Bodroza es buena. La técnica del film es impecable. Pero el conflicto moral es, una vez más, desde el punto vista del machito heteropatricarcal. El protagonista (Milutin) se embarca en una misión en la cual “debe de ir acompañado por una mujer”, como parte del reto. Como si la compañía femenina distrajera. Lo que sí está bien definido es el hecho de que la obsesión por el ser amado, el sexo y el miedo a la repetición de experiencias pasadas acaba boicoteando a la mente humana. Independientemente de que se desarrolle en un “entorno seguro” o no.

Lo mejor: la fotografía y los escenarios.

Lo peor: una historia que hemos visto muchas veces. Un film presuntamente feminista que se queda en el mero intento.

Lords of Chaos (Jonas Akerlund, 2018)

Según Akerlund, y como declaró en una entrevista recientemente, “los puretas se le iban a echar encima por contratar a actores americanos para el film” y que “por desgracia, no hay actores noruegos tan buenos como éste (señalando a Rory Culkin, quien interpreta un brillante Euronymous).

El film es una orgía para los amantes del black metal, no redonda, pero suficiente para satisfacer a los fans (y a los curiosos). Altamente recomendable, tanto si eres un fan de Mayhem, Burzum y del “verdadero black metal noruego” (mi banda favorita en esa escena siempre ha sido Emperor). Aunque no esperes escuchar Mayhem en el filme, ya que Varg Vikernes denegó la cesión de derechos de su música para la realización del film.

Altamente recomendable, de lo mejorcito visto en esta edición del festival de Sitges.

Ghosthunter (Ben Lawrence, 2018)

Jason es un guardia de seguridad en la constante búsqueda de espíritus, literal y metafóricamente. Lo magistral de este documental es que lo que comienza como la historia de un cazador de espíritus acaba siendo una búsqueda de los fantasmas de su pasado con el objetivo de redimir su alma atormentada. Un film bien rodado, con magistrales interpretaciones y un ejemplo de que, una vez más, la realidad supera a la ficción.

The wind (Emma Tammi, 2018)

Lizzy, una inmigrante alemana quien vive en un paraje solitario del lejano Oeste allá por 1800, protagoniza la esencia del terror femenino encuadrado en un escenario eminentemente masculino. Un film que resulta ser un intento fallido de homenaje a Babadook en el lejano Oeste.

Lo mejor: la interpretación de Caitlin Gerard (cuando murmura sus rezos en alemán como poseída por un ser demoníaco es realmente inquietante).

Lo peor: el terror es casi inexistente.

FESTIVAL DE SITGES DÍA 3: EL MANIFIESTO SURREALISTA

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“Now I need someone to kiss me and stop me from shaking” (Peter Bradshaw, The Guardian 

MANDY, (Panos Cosmatos, 2018):

Peter Bradshaw me quitó la frase de la boca. Eso mismo sentí yo cuando vi los créditos finales en pantalla.

Una surreal y trepidante historia de venganza, fuego, amor y heavy metal. Un descenso al infierno protagonizado por un Nicolas Cage que parece haber nacido para ese papel. Parece que, lejos de actuar, es una metáfora de su propia vida.

Un film altamente recomendable, aunque para disfrutarlo 100% uno necesita ir abierto a todo. Abierto, sin prejuicios ni contexto. Solamente de esa manera se pueden disfrutar escenas como la de la botella de vodka dentro del baño, donde Cage se retuerce entre el dolor mental y físico. El vodka parece el bálsamo que curará sus heridas internas (y externas, las cuales pasan a un segundo plano).

La banda sonora es de Jóhhann Jóhannsson, quien nos deja un trabajo póstumo el cual le costó salud, sudor y lágrimas. Cosmatos en una comparecencia de prensa, aseveró que “Jòhann va más allá de lo que los productores esperaban, incluso llegaron a temer por los límites de su salud mental al hacer la música de la película. Sus palabras y sus acciones lo hacen más que sólo un gran colaborador, también lo hicieron un hermano para todos los que trabajaron con él”.

Mandy tiene ese sabor surrealista y bizarro que hacen de ella un género en sí misma. Como Nicolas Cage es un personaje en sí mismo.

Ciertas sinergias funcionan a la perfección.

 

 

UNDER THE SILVER LAKE (David Robert Mitchell, 2018): Una canción pop neo-noir.

Under the Silver Lake es el siguiente (y trabajo más personal) del director de It Follows (2014). Una fábula postmoderna contada de una manera al más estilo Nuevo Hollywood. Una trama principal que puede ser secundaria (y viceversa). Sam (Andrew Garfield), intenta superar una ruptura de la mejor manera que sabe. Ésto le sumergirá en una experiencia que le llevarán a enamorarse de la mujer fría e inalcanzable (al más puro estilo hitchcockiano-podemos ver la clara referencia a Vértigo en su obsesión con esta mujer que representa el amor inalcanzable, el sufrimiento, la pulsión sexual no consumada) y a descifrar un enigma detrás de otro que parece no llevarle a ninguna parte (con referencias claramente a La ventana Indiscreta).

Lo mejor de todo: da absolutamente igual.

Una metáfora de la sociedad en la que vivimos. Una saturación información y constante entretenimiento que nos lleva a olvidarnos de las amenazas reales (en el caso de Sam, que está totalmente arruinado y le van a desahuciar- en el caso de la sociedad, que líderes demoníacos como Trump o Bolsonaro puedan- y ganen- las elecciones). Ya lo profetizó Neil Postman en “Amusing ourselves to death”, un título que sigue en boga.

Un film que no es fácil. Pero que es un viaje al más puro estilo aventura gráfica. Aventura gráfica surrealista, al más puro estilo “Día del tentáculo”.

Su banda sonora, desde Nirvana hasta REM pasando por “Turning Teeth”, de Jesus and the brides of Dracula (el grupo en la ficción), conforman un film neo-noir construido desde el más puro horror vacui de la cultura pop.

 

51 FESTIVAL INTERNACIONAL DE SITGES: DÍA 2. LAS DECEPCIONES NUNCA VIENEN SOLAS…

en CINE Y MÚSICA/FESTIVALES por

Seguimos desde el Festival Internacional de Sitges que en su 51 edición da mucho que hablar.

A continuación, la crónica de los últimos dos días:

What keeps you alive (Colin Minihan, 2018)

Esta película agota la definición del psicópata de una manera tosca y demasiado obvia hacia el final de la película. Una completa lástima, ya que la atmósfera está muy conseguida desde el principio del metraje: tensión dentro de que la historia la hemos visto muchas veces, buenas interpretaciones por parte de Brittany Allen y Hannah Anderson: sobre todo una perturbada Anderson que ya muestra su trasfondo enigmático desde el principio del film.

Ghostland (Pascal Laugier, 2018)

Ghostland es un intento fracasado. Intento de ser una película lovecraftiana sin conseguirlo (lo único que tiene de lovecraftiana es el hecho de que Beth, una de las hermanas protagonistas, sea una aspirante a escritora quien crea relatos de terror y vive atrapada en un rico un mundo interior. Lo que cualquier adolescente un poco creativo y sensible hace durante su adolescencia, vaya.

Carente de tensión, sin terror ni horror. Muchos quiero y no llego. Un buen planteamiento que se desvanece con una historia que podría pero lamentablemente no da más de sí.

Parallel (Isaac Ezban, 2018)

Si no hubiéramos visto recientemente obras maestras como Coherence (James Ward Byrkit, 2014), querido Ezban, tu película nos hubiera impresionado un poco. Pero ni por esas. Una pandilla de amigos que tienen la misión de finalizar la demo de una app en cuatro días. Para ello descubren un portal multidimensional y con él y que acaba  en un conflicto ético que literalmente se les va de las manos, a los protagonistas junto con el director; y que crea un juego tan inverosímil (e innecesario) de tramas inconexas que resulta en una decepción multidimensional.

 

UNA VEZ MÁS EN EL 51 FESTIVAL INTERNACIONAL DE SITGES. ¡Y NICOLAS CAGE!

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“It would be very nice if I could make children laugh”.

Stanley Kubrick, momentos antes de morir. El festival de Sitges rinde un tributo a 2001: A Space Odyssey, su película más existencialista.

Un año más dentro de lo que se ha convertido en mis vacaciones más esperadas del otoño: viejos amigos, playa, películas sci-fi y terror. Una semana de peregrinaje entre las tres principales salas de cine dedicadas al festival (Retiro, Prado y Auditori), los mejores bares de tapas y pinchos de Sitges y la cala nudista de Balmins . Desde hace 3 años también  una cálida escapada del frío germano.

La inauguración del Festival vino con los ya tradicionales zombies de la Zombie Walk, pero también con Tilda Swinton (quien recogió el premio honorífico entre lágrimas por la reciente muerte de su padre), y un Nicolas Cage que se metió al público en el bolsillo (presentando su nueva película Mandy y toreando denuncias de abuso por parte de una ex novia).

AMERICAN ANIMALS- Nobody wants to be ordinary (Bart Layton)

Dirigida por Bart Layton (director de The Imposter, 2012 quien sorprendió al público de Prado con un casi perfecto español), es una película que como definió él mismo “no está basada en una historia real, es una historia real” y “una historia narrada de una manera diferente”.

Y desde luego que lo consigue. La manera que intercala la historia real (aparentemente Layton contactó a los auténticos protagonistas cuando aún estaban en la cárcel y empezó a contar la historia a partir de sus testimonios) con la ficción (interpretada por unos fantásticos Evan Peters y Barry Keoghan), hace que la historia (que no es más que otra historia más de sensibles y artísticos millenials en una sociedad altamente competitiva quienes necesitan hacer de sus monótonas vidas un algo interesante, ya que siempre les dijeron mediante su familia, los medios, las historias que consumen que algo bueno y rompedor acontecería y daría un vuelco a sus vidas) sea contada de una manera original, en tono documental, con los verdaderos protagonistas de la historia interactuando con los actores en la parte ficcionada.

Altamente recomendable, todo un acierto como película inaugural desde Notodoesindie.

ROADBURN 2018: ASÍ LO VIVIMOS

en CONCIERTOS/FESTIVALES por

El Roadburn nació en 1999 como un mini-festival de un día. Tras un breve flirteo con Eindhoven, desde 2005 se asentó definitivamente en Tilburg y empezó a ganar en tamaño, popularidad y prestigio. Las ediciones de 2009 a 2012 fueron sold-out en 45, 30, 17 y 7 minutos respectivamente. En la actual, a pocas semanas del arranque, también colgaron el cartel de “no hay billetes”. Un festival pequeño (unas 4000 entradas), urbano (seis salas), cómodo (todo en el centro de la ciudad) y -por encima de todo- muy bien organizado. Cuatro días de música con casi un centenar de bandas representantes de las escenas metal, psicodélica, experimental y underground en un cartel muy cuidado y en el que había mucho a descubrir. Imposible abarcarlo todo y muchos artistas que nos gustan se tuvieron que quedar fuera. La hoja de ruta podría haber sido totalmente diferente y el resultado igualmente satisfactorio. En cualquier caso, esto es lo que vimos y así se lo contamos…

(clic para ir a día 2: Viernes              día 3: Sábado                 día 4: Domingo)
 

 


DIA 1: JUEVES


 

El concierto de apertura de la sala principal suele ser algo de altos vuelos. En los dos años precedentes (este era sólo nuestro tercer Roadburn) Cult of Luna y Crippled Black Phoenix dieron sendos conciertazos. Para esta ocasión la organización planteó algo nunca visto. Dos bandas finlandesas, Dark Buddha Rising y los enormes Oranssi Pazuzu (mejor concierto de la edición 2017 en mi humilde opinión) unidas bajo el nombre de Waste Of Space Orchestra, para hacer un set de una hora creado única y exclusivamente para el festival (detalles en inglés aquí). El resultado al principio fue demasiado abrumador. Entre las dos baterías, el aluvión de guitarras, las voces guturales, los teclados y los efectos espaciales, servidor andaba algo perdido.  Sin embargo, con la salida a escena del vocalista Marko Neuman, en el papel de “The Possesor”, todo cobró un sentido. Con su larga cabellera cubriéndole el rostro cual -como bien apuntaba nuestro redactor Irra Villares- “niña de The Ring”, lo cierto es que su irrupción en la tarima del 013, con una voz sobrenatural que nos puso la piel de gallina, fue igual de impactante que el momento en que la criatura sale del televisor en el film. Con un Neuman en estado de gracia y capitaneados por Juho Vanhanen, los diez nórdicos dieron una segunda parte de concierto memorable.

 

27 grados con un sol de justicia no debe ser muy habitual por Tilburg en Abril. Hacía falta un refrigerio y qué mejor acercarse hasta la barra de Het Patronaat para ver un rato a Khemmis, una banda de doom melódico que sorprendió para bien en directo, con un sonido más crudo que en sus grabaciones de estudio.

Sin tiempo que perder, de vuelta a la principal pues vienen varios imprescindibles seguidos. El primero de ellos Earthless. La fabulosa jam band de San Diego volvía al festival en el que 10 años atrás grabó su mítico Live at Roadburn. Y lo hacían como artista en residencia (tres bolos) y como patriarcas de la escena de su ciudad, trayéndose bajo el brazo a nada menos que ocho bandas en lo que ha sido un pequeño festival llamado “San Diego Takeover”. Poco nuevo se puede decir de Earthless en directo a estas alturas. Con Mike Eginton como metrónomo/timonel, Mario Rubalcaba pone la energía e Isaiah Mitchell la clase. Arrancaron con el clásico “Uluru Rock” para a continuación repasar su reciente Black Heaven (Nuclear Blast, 2018), un álbum con temas de duración mucho más reducida de lo que en ellos es habitual y con un Mitchell a la voz en varios.

 

Ganas de ver a los noruegos Årabrot, pero era necesario algo de reposo antes de afrontar el plato fuerte del día, Converge haciendo The Dusk In Us (Deathwish, 2017). A Jacob Bannon le costó encontrar su voz, una voz que es limitada pero que compensa con creces con su actitud brutal en escena. Por otra parte los de Boston siguen la mala tendencia de otras grandes bandas (los mismos Neurosis, por ejemplo) de hacer la primera parte del concierto a un volumen “moderado” y solo tocar “al 10” la segunda. Con todo ello, la primera mitad del bolo, que debería haber sido demoledora, se quedó en disfrutable. Sólo a partir de “Wildlife” aquello tomó cariz de cosa muy seria y se vivieron grandes momentos.

 

La idea tras Converge era intentar hacerse un hueco en la Green Room, donde ya estaba tocando Ex-Eye, pero como era de prever, Stetson, Fox y compañía tenían la sala llena hasta la bandera. Momento de recuperar energías antes de presenciar a Cult of Luna & Julie Christmas interpretando Mariner (Indie Recordings, 2016). Un lujo absoluto para los sentidos vivir en directo en la 013 temazos como “A Greater Call”, “Chevron” o “The Wreck of S.S. Needle”.

Tras los suecos con la neoyorquina había tiempo para dar un paseo y comprobar cuánto se tarda desde el epicentro del festival hasta las dos salas que debutaban este año. La más alejada, Hall of Fame, es un pequeño cubículo dentro de una nave situada a unos ocho minutos del 013. Apetecía ver a Horte, una joven banda finlandesa de shoegaze/dream pop, pero el calor allí dentro era realmente agobiante e hizo desistir. La otra, Koepelhal, es una enorme nave de ladrillo y techo abovedado, dividida entre una gran zona para los conciertos (que no se iniciaban allí hasta el día siguiente) y el área de merchandising y exposición de carteles. Con el precioso póster del festival en mano, rumbo de nuevo a Weirdo Canyon para afrontar la parte final del día.

Weedeater, un trío americano de sludge/stoner algo gamberro pero ejecutado con mucho oficio. La música que me imagino sonando en el taller mecánico de Giro al infierno (Oliver Stone, 1997) mientras el genial personaje encarnado por Billy Bob Thornton vacila a sus clientes. Durante un rato -bastante divertido- y a un volumen atronador les vimos repasar los primeros temas de su Good Luck And Good Speed (Southern Lord, 2007). Pero también había que ver, sí o sí, a una de las bandas de San Diego, Harsh Toke. Ya estuvieron en la edición anterior, haciendo nada menos que un set de versiones del gran Roky Erickson, pero por los malditos solapes no pudo ser. Era pues una cuenta pendiente y resultó ser un acierto total. La media hora larga que les pudimos ver fue una jam de un nivel altísimo, un bolazo tremendo para acabar el día con sonrisa de oreja a oreja.

 

 

 


 DIA 2: VIERNES


 

Con las seis salas funcionando simultáneamente y un cartel de aúpa hubo que tomar decisiones dolorosas. El objetivo prioritario era ver a Panopticon en lo que fue una iglesia y ahora es Het Patronaat, un lugar precioso pero donde conviene tomar una posición cercana al escenario, tanto por visibilidad como por acústica. Además se intuía llenazo. Así que no quedaba más remedio que hacerse fuerte en la sala desde primera hora. El primer sacrificio, perderse a los noruegos Motorpsycho, que hacían un set de dos horas. El segundo, los canadienses Comet Control y su psicodelia espacial. Pero la alternativa tampoco era nada mala…

Jonathan Hultén, guitarrista de los metaleros Tribulation y autor de un espléndido EP en solitario de título The Dark Night Of The Soul (Reflections, 2017), que se abre con un tema de rock acústico para a continuación discurrir por un folk con matices góticos que seguramente guste  a los fans de Nick Drake.  El sueco, que apareció en escena con vestido, peineta y maquillaje de lo más llamativo, dio un concierto breve y -tan sólo- correcto. Tiene voz y talento para mucho más.

 

Acto seguido Panopticon que, para quienes no lo conozcan, es el alias de Austin Lunn, multi-instrumentista y geniecillo que lleva grabando álbumes él solito (lo toca todo) desde hace 10 años. Los últimos, Kentucky (2012), Roads The North (2014) y –mención especial- Autumn Eternal (2016), de un nivel altísimo. En ellos encontramos desde bluegrass  hasta black metal (mucho), pasando por partes instrumentales que podrían llevar la firma del mismísimo Angelo Badalamenti. Todo ello aderezado con muchas dosis de post-rock. La duda estaba en cómo iba a salir del doble envite (actuaciones viernes y sábado), pues Panopticon hasta el año pasado ha sido un proyecto estrictamente de estudio. El sr. Lunn, muy aficionado a perderse por la naturaleza salvaje de sus tierras y bastante dedicado a la cervecería que regenta, no hacía actuaciones en directo. Hasta 2017, para lo que por supuesto tuvo que hacerse con una banda. Puestos ya en situación, cinco de la tarde en Het Patronaat y por delante un set de 100 minutos para presentar su recientísimo The Scars Of Man On The Once Nameless Wilderness (Nordvis/Bildrune, 2018), dos horas de música divididas en dos álbumes, el primero black metal de influencias nórdicas y post rock con temazos marca de la casa como “En Hvit Ravns Død”, y el segundo una maravilla que por simplificar vamos a etiquetar como americana. El concierto arranca con Austin solo al banjo, después coge la acústica, se le van uniendo poco a poco miembros de la banda, tras la preciosa “At The Foot Of The Mountain” cambia a la eléctrica, piel de gallina en “Not Much Will Change When I’m Gone” y “A Cross Abandoned”. Tras la bella “The Moss Beneath The Snow” llega el momento de la caña con cuatro cortes de la parte black metal y dos antiguas (“Oaks Ablaze” y “Watching You”) como regalo. Conciertazo para el recuerdo.

 

Tras lo de Panopticon el cuerpo pedía retirarse a casa y paladear lo vivido el resto del día. La cosa se quedó en 10 minutos tomando el “fresco” pues venía otro bolo al que se le tenía muchas ganas. Thom Wasluck aka Planning For Burial. El juanpalomo de Matawan, con su caja de ritmos, algún que otro sample y creando capas y más capas a base de loops dio una clase magistral de shoegaze, post-todo, ambient o lo que ustedes quieran. Abrió con “(something)” y, aunque rescató algún tema de sus álbumes anteriores (para centrarse en ellos tenía otro bolo el día siguiente), dedicó gran parte de su hora de actuación a su último largo, Below The House (The Flenser, 2017). Con “Warmth Of You” se acabó de ganar a los pocos escépticos que había en una Het Patronaat abarrotada y, el cierre de concierto, con el que quizás sea el mejor tema del disco, “Dull Knife Pt.II”, fue la guinda perfecta al segundo bolazo del día.

 

Había mucho interés en ver a los polacos Furia, pero solapaban por delante con Planning For Burial y por detrás con Converge. Además tocaban en un escenario aún por explorar, el Koepelhal. Converge por su parte tocaban en el 013 y por si fuera poco haciendo íntegro otro de sus álbumes de culto, You Fail Me (Deathwish, 2004). Caballo ganador.

Con la voz de Bannon sonando mucho más nítida que el día anterior, los de Boston hicieron una vez más honor a su estatus y desgranaron trallazo tras trallazo hardcore con la precisión de un reloj suizo. La misma historia del volumen algo capado la primera mitad de concierto evitó que esa parte la disfrutara del todo. Pero a diferencia de The Dusk In Us, la segunda parte de You Fail Me, si no superior a la primera, mínimo está a la par. Así que tras la calma de “In Her Shadow”, lo que vino a continuación puso los cimientos de la sala a prueba, con “Death King” quizás como momento estelar.

 

Ya es noche cerrada en Tilburg cuando llega el momento de Godflesh interpretando Selfless (Earache, 1994). Esto ocurre gracias a Jacob Bannon, encargado de programar la sala grande el viernes y la Het Patronaat el sábado. La mezcla de industrial, electrónica, riffs pegadizos y metal de este álbum de los británicos es uno de sus discos de cabecera. La presentación en vivo recreó a la perfección la atmósfera gélida, profunda y desoladora del estudio. Momentos de headbanging (“Anything is Mine”, “Crush My Soul”, “Body Dome Light”) combinados con otros más introspectivos (“Black Boned Angel”, “Emptyreal”) y que evocan más a Jesu, una de las muchas bandas de Justin Broadrick. Él a la derecha a la guitarra y voz y G.C Green a la izquierda al bajo, con la batería -como siempre- pregrabada. Como clavos hasta el final.

 

Irra Villares, enviado especial a Sangre de Muérdago, informaba que sus paisanos galegos con sus zanfoñas y su folk de fraga enmeigada se habían ganado por completo a una Het Patronaat donde no cabía un alfiler. Tocaba pues improvisar y fue el momento de visitar por fin el Koepelhal, donde fuimos testigos de la bizarrada que es Igorrr, un proyecto que tiene cosas interesantes y otras que no lo son tanto (…). La duda estaba en cómo acabar el día, si con los británicos Gallops y sus hipnóticos sintes o la propuesta de blues acelerado y psicodélico de otra de las bandas de San Diego, Joy. Tras lo de Harsh Toke el día anterior, nos decantamos por Joy y resultó ser un gran acierto. Toneladas de fuzz y wah wahs, un heavy psych a velocidad de vértigo que puso la Green Room patas arriba. Enormes.

 

 

 


DIA 3: SABADO


 

Dos de la tarde en un Koepelhal lleno (1200 personas) para ver a Bell Witch tocando Mirror Reaper (Profound Lore, 2017). Había sido testigo de su muy buen hacer en directo pocas semanas atrás en Madrid en su gira de presentación del álbum, en un formato recortado de 50 minutos, dejando fuera las partes más tranquilas y las cantadas por Erik Moggridge. Para el Roadburn, la ocasión era especial y contaban con la presencia del Aerial Ruin para poner voz a toda la parte final y, ahora sí, hacer los 83 minutos del disco en su integridad. Con el apoyo de unas proyecciones escalofriantes, Desmond, Shreibman y Moggridge dieron el concierto más emotivo de todo el festival.

 

En el 013 es la hora de Hugsjá, la particular visión de Ivar Bjørnson (Enslaved) y Einar Selvik (Wardruna) de la evolución de la música noruega a través de los siglos. Desde sonidos tribales hasta folk más contemporáneo en una puesta en escena con todo lujo de detalles y bastante bien recibida por el respetable.

Llega la prueba de fuego para Panopticon, ahora sí con la sala grande a su disposición. Tras lo de la tarde anterior las expectativas eran muy altas y por tanto la decepción resultó ser más acusada. En su descargo diremos que la retirada del ingente atrezzo de Hugsjá tomó bastante más tiempo del que suele ser habitual, por lo que la prueba final de sonido la hicieron a la carrera. Ahí ya se intuyó que la cosa no pintaba bien y la inicial “En Hvit Ravns Død” lo confirmó. En el himno que la siguió, “Into The North Woods”, la guitarra de Austin Lunn apenas se distinguía. Muy deslavazado todo. Una pena porque el setlist no era nada malo, repartido entre sus cuatro últimos álbumes. Con paciencia y la esperanza de que la cosa mejorara llegó la final “A Superior Lament”, un temazo que a la vez vale como titular de la crónica del concierto. Las cosas no siempre salen como uno quiere. La conclusión tras viernes (donde Austin Lunn llevó gran parte del peso del concierto) y sábado, o cal y arena, es que como banda de directo están aún tiernos y les queda trabajo por hacer para estar a la altura de lo que es Panopticon en estudio.

 

Tras el bajón, doble diría, que asistir a este bolo había supuesto dejar de ver a los italianos Forgotten Tomb, era necesario reconciliarse con el mundo. Planning For Burial acababa de empezar hacía escasos minutos, en el Cul de Sac, su segundo bolo del fin de semana. Los hados fueron favorables y se pudo sortear sin problemas el tapón que se suele formar en este garito para acceder a pista. Sonó “Desideratum”. Ya todo estaba bien. Insistió en el álbum de mismo nombre –que era el que menos gracia me hacía de él- y me demostró que quien se equivocaba, una vez más, era yo. Mientras con la púa en una mano se atornillaba el enganche –que se había soltado- de la cinta de su guitarra, con los pies descalzos iba grabando los loops de la final y enorme “Golden”. Muy crack Thom Wasluck, uno de los pequeños grandes triunfadores del festival. Llevaba una camiseta de Boris & Soma, nuestra próxima parada.

 

Los japos locos de Boris haciendo su debut Absolutego (Fangs Anal Satan, 1996), uno de esos discos que, aunque no te guste, conviene tener en casa para cuando los vecinos te buscan las cosquillas. ¿Tu vida es miserable desde que el piso de al lado es de alquiler vacacional por días? La solución; un subwoofer de 1000 watios y Absolutego. Sí, cuando se den cuenta que no se trata de una tuneladora abriendo en canal el edificio, llamarán a la policía. No pasa nada, tampoco tú les oirás timbrar. Por si fuera poco, para la ocasión se les une como invitado especial Stephen O’Malley, de profesión Maestro Drone y que con sus Sunn O))) ya había participado con Boris en Altar (Southern Lord, 2006).  La primera media hora de concierto fue de desarrollo lento, con escenificación teatral incluida para hacerlo más llevadero, preparando poco a poco al personal para lo que vendría a continuación, que no fue otra cosa que un crescendo drone megalítico. Cuando llegó el momento en que era imposible subir más, alzaron sus guitarras y mantuvieron esa orgía sonora de retroalimentación durante un largo rato de catarsis colectiva a través del ruido.

 

La primera vez que vi a Godspeed You! Black Emperor fue en su regreso de 2010, un festival ATP en el que además de ejercer de curators tocaron los tres días. Uno de esos casos en que los recuerdos son tan gratos que tienes miedo a que te los estropeen. No fue así. Que GY!BE es una de las bandas trascendentales de los últimos 20 años debería estar fuera de toda duda. Si a eso le sumamos el sonido de la 013, habemus bolaco. La sobria puesta en escena habitual -individuos en segundo plano para que la música y las proyecciones sean las únicas protagonistas-, tan sólo alterada por la irrupción de la danesa Mette Rasmussen para poner su saxo a dos temas de Luciferian Towers (Constellation, 2017), álbum que repasaron a fondo. Como también hicieron con el EP Slow Riot for New Zerø Kanada, que tocaron íntegramente. Sus dos largas piezas junto con la excelente “Bosses Hang” fueron lo mejor de un concierto antológico donde el colectivo de Montreal puso de manifiesto su posición de tótems dentro del universo post-rock.

 

Sin tiempo que perder rápida incursión en la Green Room para ver los últimos minutos de Sacri Monti, otra de las bandas de San Diego. Apenas fueron quince minutos, pero suficientes para confirmar las buenísimas impresiones transmitidas por su único largo hasta la fecha, Sacri Monti (Tee Pee Records, 2015). Después, a costa de sacrificar una jam session que estaba marcada en rojo (Earthless & Kikagaku Moyo) para reponer energías, había ganas de marcha y los elegidos fueron Hair Of The Dog. Los escoceses decidieron poner el Cul de Sac patas arriba arrancando el bolo con la zeppeliana “Inmigrant Song”. Las cervezas empezaron a volar y aquello fue una fiesta tremenda a ritmo de rock setentero. La guinda perfecta a un gran día.

 

 

 


DIA 4: DOMINGO


 

Aunque problemas de logística me impidieron acudir al primer concierto previsto esta jornada (el post-rock avant-garde de Wrekmeister Harmonies), cuarto de hora antes del inicio de Bell Witch estaba en la puerta de la Het Patronaat. Eso sí, para hacer cola. Increíble el tirón de los canadienses. Ni el hecho de que fuera domingo -día en el que hay bastantes menos asistentes-, ni la temprana hora a la que estaban programados, impidió que llenaran. Cuando finalmente pude acceder a la sala de las vidrieras, ya llevaban casi la mitad de un concierto en  el que, de nuevo con la participación del vocalista Erik Moggridge, repasaban colaboraciones pasadas de este último con el dúo.

 

Llega el momento de otro concierto bastante esperado, el de Hell, banda/alías del enigmático y apocalíptico multi-instrumentista  M.S.W., originario de una ciudad ya de por sí con áurea de maldita –Salem-. Viene a presentar su último trabajo, de título Hell (Sentient Ruin, 2017) y que es uno de los mejores discos de metal del año pasado. Una atmósfera angustiosa, asfixiante, voces demoníacas, gritos sobrenaturales y unas canciones que se desarrollan en estructuras no demasiado convencionales convierten este artefacto en la banda sonora del mismísimo purgatorio. En Tilburg, la banda abrió con el tema que cierra el álbum, la bellísima “Seelenlos”, que sin la voz femenina fue una especie de intro antes de que MSW y compañía se metieran en harina. Con un sonido doom más tradicional, sin llegar a plasmar del todo el desasosiego que al menos a mí  me transmite el disco, Hell dieron un muy buen concierto.

 

En la Green Room es el turno de Alda, uno de los muchos grupos que cada año descubro gracias al festival. Alda son del estado de Washington y hacen algo que llaman Cascadian black metal, un movimiento con una temática profundamente inspirada en la naturaleza. En sus temas, estos chicos con camisas de cuadros, combinan pasajes acústicos de voces limpias con partes de black metal atmosférico en unas melodías muy por encima de la media. Tienen tres álbumes, dos de los cuales –Tahoma (2011) y Passage (2015)- he escuchado muchísimo estos últimos meses. Antes de empezar hicieron una especie de corro, como conjurándose ante una oportunidad de esas que no se pueden dejar escapar. No lo hicieron. “The Clearcut”, “Tearing Of The Weave”, “Adrift”, “The Crooked Trail”, “In The Wake Of An Iron Wind”… gran concierto de un grupo a seguir.

 

Segunda velada con Godspeed You! Black Emperor. Hora de disfrutar de nuevo de unas proyecciones analógicas alucinantes y un sonido de auditorio. El repertorio no fue del todo distinto al de la jornada anterior, ya que repitieron las dos piezas de Luciferian Towers donde participa la saxofonista danesa. Quizás el único pero que se le pueda poner a los Menuck, Pezzente, Moya y compañía, básicamente porque tienen temas bastante mejores. Un pero muy pequeño en todo caso, ya que no se olvidaron de álbumes clásicos como F#A#∞ (1997) o Lift Yr. Skinny Fists Like Antennas to Heaven! (2000) y,  en momentos como “The Sad Mafioso”  o “Monheim”, los canadienses nos hicieron tocar el cielo.

GosT es el elegido para poner broche final al festival. Dentro de la onda synthwave/horror synth, toma el testigo de Perturbator y Carpenter Brut, representantes del género en la edición anterior. Ataviados como dos espectros de Tolkien, comparecen en escena GosT y su maestro de armas, cuya única misión durante todo el bolo consiste en sostener una calavera entre las manos, hacer de pedestal humano de guitarra y -no menos importante- permanecer inmóvil. El único en toda la sala, porque el americano alternando guitarra-synth con teclados (o las dos cosas a la vez) y con un directo bastante contundente, convirtió la repleta Green Room en una pista de baile con pogos incluidos. Sorpresa muy grata.

 

Reunión final con el resto de la comitiva desplazada este año a Tilburg durante los últimos momentos de los chinos Zuriaake, encargados de cerrar la programación de la 013, antes de tomar una cerveza de despedida en el Cul de Sac con Bison sonando de fondo. Cuatro días espectaculares en un festival que se hace querer y todo ello en una compañía inmejorable. La tristeza del adiós paliada por el anuncio de las fechas de la próxima edición. Allí estaremos si nada lo impide.

 

 

EBROVISIÓN 2018 INCORPORA OCHO NUEVOS NOMBRES A SU CARTEL

en ARTÍCULOS/CONCIERTOS/FESTIVALES por

La próxima edición del Ebrovisión, organizado ininterrumpidamente por la Asociación Amigos de Rafael Izquierdo desde el verano de 2001, que tendrá lugar los días 30 y 31 de agosto y 1 de septiembre en Miranda de Ebro (Burgos) acaba de incorporar 8 nuevos nombres a su cartel.

Ron Gallo, La Habitación Roja, Viva Suecia, Modelo de Respuesta Polar, Revel In Dimes, La Plata, Vulk y Carolina Durante se suman a la 18º edición del festival, que ya ha confirmado anteriormente a Lori Meyers, Superfood, La Casa Azul, La M.O.D.A., Los Bengala, Quentin Gas & Los Zíngaros y Texxcoco.

El festival que ha registrado tres sold-out consecutivos gracias a unas señas de identidad que lo hacen diferenciarse de otros grandes nombres. Cartel diferenciador y de calidad contrastada, comodidad, cercanía, pasión, cero colas (¿hay algún otro festival que pueda alardear de lo mismo?), camping gratuito con servicios de verdad, transporte interno gratuito para todos los asistentes del recinto al centro y a la zona de acampada son valores que han convertido a Ebrovisión en referente imprescindible del panorama nacional, con identidad propia y un público fiel.

Por si esto fuera poco la Muestra Gastronómica, Ebropeque, exposiciones, mercadillo, Festival Internacional de Cortos, conciertos gratuitos, distribuidos por toda la ciudad, sesiones de dj’s en los lugares más insospechados y muchas otras sorpresas hacen que Miranda de Ebro se convierta durante tres días en una auténtica fiesta de la música y de la cultura. Si no os lo creeis aquí os dejamos el resumen en forma de vídeo de los tres días que pasamos el año pasado en el Ebrovisión de la mano de nuestros amigos de Six Producciones.

 

Ebrovision’17. Vol. I – Jueves 31 de agosto

 

Ebrovision’17. Vol. II – Viernes 1 de septiembre

 

Ebrovision’17. Vol. III – Sábado 2 de septiembre

JOANA GOMILA FOLK SOUVENIR

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Joana Gomila Folk Souvenir, dia 22 de novembre, a la sala petitia del Principal dintre el cicle Folk You! 2017, ens oferiren molt més que un concert. Confeso que no els havia sentit ni una sola vegada i que, després d’escoltar-los, no serà la darrera. Telonejaven Martin Simpson, que essent també un gran del folk, és un altra rollo.

En concert va esser un espectacle memorable i emocionant, dadaista i arcaic, innovador i ancestral, enèrgic i sensible, eteri i concret, ambiental i localitzat. Tot alhora! I això és molt. L’actuació, se’ns va fer insuficient per abastar tot el que se’ns va oferir.

S’inicià la sessió amb la incorporació progressiva dels músics (contrabaix, bateria i percussions, teclats i guitarra… bé… i un ocellet mecànic). Després aparegué ella amb un reproductor de cassette portàtil a la mà, reproduint una tonada del nostre cançoner més nostrat. Ella és impossible que en tengui coneixement, perquè crec que no hi ha cap document audiovisual i probablement no hagués nascut encara, però això mateix li vaig veure fer a n’en Jaume Sisa ja fa molts d’anys, no recordo si a un Selva Rock o a Ca’n Picafort. Va comparèixer totalment folrat de paper de plata i una veu llunyana, com la que duia en la mà Joana, li sortia no sabiem d’on. Duia un radiocassette Phillips penjat davall de la cuirassa cromada que finalment va mostrar esbutzant el vestit d’astronauta.

A Joana, les veus que venen de molt enrera i de molt lluny, l’acompanyaren durant gairebé tot el concert, de forma majoritària en enregistraments originals (beneïda locura la d’Alan Lomax). Joana va retornar a la vida un caramull de fantasmes que per sort mai han acabat d’esvair-se i que, de tant nostres que són, no sabríem viure sense ells. Ens fan companyia i ens recorden qui som i d’on venim. Por no en fan, però vertigen si. Referències se’ns venen moltes al cap, de glossadors morts i vius, de John Cage, de Stockhausen, de músiques ètniques de països d’orient, d’Antònia Font, de Nusrath Fate Ali Khan

Sa Cançó de ses transformacions, el So de Pastera, Sa Ximbomba, la Cançó des Desbarats, la Tonada des Segar, la Tonada des Ventar damunt s’Era, la Tonada de Sa Son i la Tonada de Collir Olives, entre d’altres, varen esser s’excusa perquè Joana i el seu grup, anés molt més enllà d’una reproducció ortodoxa i acurada d’aquestes tonades, d’altra banda prou conegudes. En aquest sentit comparteix el mateix afany que va dur a Miquel Brunet a enregistrar el també magnífic i arriscat “Ferments”. La idea és clara, si el rock i el jazz són fills il.lustres de la música negra més popular, perquè no generar descendència de les nostres arrels també més ancestrals, fins allà on arribi la memòria acumulada del poble i fins allà on siguem capaços de projectar-la cap al futur. Vist així, la transgressió és fins i tot una necessitat per la supervivència. Ella ho digué i, a més, està enregistrat al seu primer volum (que va esser el que varen tocar i dramatitzar al concert): “el folklore no és per veurer-lo o per sentir-lo, el folklore és per viurer-lo”.

La veu de Joana Gomila és una veu nova, clara, intel·ligent, neta i potent, molt potent. I no parlam només de volum. La seva veu plana per sobre els penya-segats del Rafal d’Ariant i per sobre el rostoll de Maria de la Salut, rodola per les marjades de Deià i es banya els peus a la mar de la Cala Sant Viçens, roman a l’ombra d’una alzina al boscos de Sant Miquel i corre per les garrigues d’Artà, rodola com un mac de torrent per Coanegra i salta pel Freu, se bat sobre una era de Sant Joan i balla a la plaça de Manacor.

Joana Gomila Folk Souvenir eran ja una necessitat i ens han regalat un miracle.

 

50 FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES: TOMA 2 Y PALMARÉS

en CINE Y MÚSICA/FESTIVALES por

El palmarés de Sitges de este año 2017 se puede ver accediendo a este enlace.

Un palmarés que coincide en su mayoría con el palmarés de Notodoesindie. “Thelma”, como premio del público y mejor guión, mejor interpretación femenina para Marsha Timothy por la soberbia Marlina the Murderer in Four Acts” y mejor fotografía para “A Ghost Story”.

Viernes, 13 de octubre

“Killing Ground” es la ópera prima de Damien Power. Un survival horror film en la línea de “Eden Lake” de James Watkins. Ambas óperas primas de ambos directores, que en distinto nivel de crueldad nos enseña las debilidades y amenaza a las que se someten diferentes parejas que se introducen en lo angosto de un bosque. Homo homini lupus podría ser un preciso resumen para las atrocidades que se reflejan en “Killing Ground”. Unos actores sobresalientes y una banda sonora chirriante crea una atmósfera que hará que nos pensemos dos veces acampar en la selva Australiana en algún momento de nuestra vida. Incluye versiones inquietantes de “El Condor pasa”, de Simon & Garfunkel.

Podéis ver el trailer de Killing Ground haciendo click aquí.

Sábado, 14 de octubre

“What happened to Monday” de Tommy Wirkola (“Dead Snow”, “Hansel & Gretel”), es un relato distópico interpretado magistralmente por Noomi Rapace y Willem Dafoe, que hace aguas en su guión. Un buen planteamiento que finalmente deriva en una decepción ante lo abrupto e increíble de su final. Christian Wibe, quien compuso la banda sonora para “Dead Snow” también, firma una banda sonora apropiada para la película y con notas de la mejor ciencia ficción. Una película que merece la pena ser vista con pocas expectativas de inicio.

Podéis ver el trailer de “What happened to Monday” haciendo click aquí.

Domingo, 15 de octubre

Y finalmente, qué decir de la fantástica “A ghost story”, de David Lowery (“Ain´t them bodies loving saints”,”Pete´s Dragon”). Protagonizada por una pareja con una química cinematográfica fuera de lo normal y a quienes David Lowery había dirigido previamente, Casey Affleck y Roonie Mara, “A ghost story” es una historia sobre la enormidad del tiempo y cómo a escala humana es tan difícil de comprender en términos absolutos. En muchos aspectos, “A ghost story” es una historia que no habíamos visto antes. Primero, por la complejidad de la composición de sus planos (podemos ver cómo afecta que David Lowery también sea editor) y segundo por la estética y técnica usadas. Grabada en 1.33 : 1 con una Arri Alexa, otorga a la película un halo de misterio y atemporalidad. Pero es una película sobre la que es mejor no saber nada antes de verla- con lo cual os invito a verla y después ver algunas entrevistas con su director como ésta.

La banda sonora, compuesta por Daniel Hart, es una obra maestra en sí misma. Podréis apreciar la naturaleza editora de Lowery, ya que muchas veces los planos parecen compuestos a través de la música. Altamente recomendable para un e incluso un segundo visionado. Una joya de nuestro año cinematográfico.

Podéis ver el trailer de “A ghost story” haciendo click aquí. 

 

 

50 FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE FANTÁSTICO DE SITGES – TOMA 1

en CINE Y MÚSICA/FESTIVALES por

Un año más, rodeada de zombies y extrañas criaturas de todos los lugares del planeta que a duras penas aguantan entre película y película desde las 8 a.m. hasta los trashy maratones que comienzan a la 1 a.m. Actores y directores amigos y conocidos que se apuran para presentar su último esperado estreno.

Lunes, 9 Octubre 2017

Recién aterrizada y con sed fílmica, el primer visionado será “Rabbit”, la ópera prima de Luke Shanahan. Un interesante thriller psicológico compuesto en dos partes diferenciadas, separadas por la misma pantalla en rojo que vemos al inicio del film. Maude siente que Chleo, su hermana gemela, sigue viva. Emprenderá una búsqueda guiada por los pasos de sufrimiento y dolor que su hermana parece estar sintiendo en paralelo. Un film estéticamente interesante y potente para ser una ópera prima. En las Q&As una vez finalizado el pase de la película, Shanahan explicó al público que la banda sonora de la película está tan presente porque quiso e manera intencionada mostrarla como un personaje más.

Hablaremos también de “Wind River”, que fue proyectada el pasado fin de semana en el Festival Fantástico de Sitges. Aunque no la vimos en Sitges, tuvimos la oportunidad de verla anteriormente y por ello dejaremos nuestra reseña. Taylor Sheridan, el guionista de “Sicario” de Denis Villeneuve y “Hell or high water”, de David MacKenzie se abre paso en la dirección con una cinta que explora de nuevo los territorios fronterizos que inició en los guiones de las películas previamente mencionadas. Una primeriza agente del FBI se adentra en una reserva india para investigar el descubrimiento de el cadáver de una niña en la nieve. Lo cruento e inhóspito de la propia naturaleza no deja lugar para ningún tipo de orden o ley externa. La banda sonora original, de Nick Cave y Warren Ellis, es un deleite para los sentidos.

Escuchar la banda sonora de Nick Cave & Warren Ellis aquí. 

Martes, 10 de Octubre de 2017

“Thelma” de Joachim Trier (“Louder than bombs”, “Reprise”), se erige como una de las cintas favoritas del festival. Podemos entender el por qué. El director noruego narra la historia de una adolescente criada en una conservadora y extremadamente católica familia noruega, quien descubrirá el amor y unas habilidades sobrenaturales que hasta ese momento desconocía. Una película extremadamente recomendable con un elevado nivel actoral y técnico. Eili Harboe protagoniza la película, que abrió el 45º Internacional Film Festival Noruego en Haugesund.

Haciendo click aquí podéis ver el teaser trailer subtitulado en español e inglés.

Entre la banda sonora de la película podemos escuchar Feral Love, de la fantástica Chelsea Wolfe.

Miércoles, 11 de Octubre de 2017

“Marlina, the murderer in four acts”, película indonesia dirigida por Mouly Surya, la cual retrata, según la propia directora “un área de la Indonesia pobre, que ya que Indonesia lo es, muestro una de las áreas más deprimidas en esta película”. Una historia deliciosamente feminista con toques de humor negro y un tono western en su fotografía que satisfará a los paladares más selectos. Mención especial a la banda sonora de Zeke Khaseli y Ydhi Arfan, la cual recupera el espíritu de Morricone, que termina de conformar lo excepcional de la cinta.

Haciendo click aquí podéis ver el trailer oficial de “Marlina, the murderer in four acts”.

“My friend Dahmer”, película basada en el cómic homónimo de John “Derf” Backderf y que relata la historia real de su amistad con Jeffry Dahmer, un adolescente sumido en el alcoholismo y la marginación adolescente, quien acabaría siendo el Caníbal de Milwaukee, uno de los más feroces depravados sexuales y asesinos en serie de Estados Unidos. Una cinta esperada y dirigida brillantemente por Marc Meyers, la cual nos recuerda en varias ocasiones a la atmósfera asfixiante de “Elephant” de Gus Van Sant o estéticamente a “Napoleon Dynamite”, de Jared Hess.

Haciendo click aquí podéis ver el trailer de “My friend Dahmer” con subtítulos en español.

Concluimos la jornada con”The wall” de Dough Liman (“The Bourne Identity”). Un thriller bélico psicológico en una sola localización, consiguiendo una atmósfera inquietante y casi de terror psicológico, se conforma como una mortal partida de ajedrez en la que cada movimiento cuenta. Notable la declamación de “El Cuervo” de Edgar Allan Poe en medio del conflicto bélico. Parte de a banda sonora está compuesta por Kenneth “Babyface” Edmonds, compositor de “El Club de la Lucha” y “Dos policías rebeldes”, entre otras.

Haciendo click aquí podéis ver el trailer de “The Wall” con subtítulos en español.

¿Y si nos vamos al EBROVISIÓN 2017?

en ARTÍCULOS/FESTIVALES por

Ese día, como cualquier otra tarde de verano, se encontraban los dos frente a una cerveza esperando que el ventilador, en su rutinaria ida y vuelta, volviese a pasar por ellos para apaciguar un poco el calor del ambiente.

– ‘Este año para mi cumpleaños podríamos ir al Ebrovisión’ dijo él, de repente, con una sonrisa de entusiasmo en la cara.

– ‘¿A eurovisión?’ le preguntó su amigo extrañado de ese cambio de registro en los gustos musicales.

– ‘No, a EBRO-VISIÓN. Un festival de música que se celebra en Miranda de Ebro.

Su amigo en ese momento saco el móvil y consultó en Wikipedia allí leyó que ‘Miranda de Ebro es un municipio y ciudad de España, ubicado en el norte del país, perteneciente a la provincia de Burgos, en la comunidad autónoma de Castilla y León. Está situado en la comarca del Ebro, al noreste de la provincia, junto a los límites con Álava y La Rioja. Cuenta con una población de 35 922 habitantes (INE 2016), y es la segunda ciudad más poblada de la provincia tras la capital.

En el plano económico tiene un marcado carácter industrial y es un importante nudo de comunicaciones, especialmente ferroviario. ​ La industria química, alimentaria y aeronáutica son sus máximos exponentes.’

Parecía que una vez más Wikipedia no daba la información completamente pues desde el 2001 se viene organizado ininterrumpidamente por la Asociación Amigos de Rafael Izquierdo EBROVISIÓN, un festival que desde entonces va creciendo en propuestas y calidad llegando a congregar (el año pasado) más de 18 mil personas.

Todo la situación descrita anteriormente fue la que ha provocado que este este año Notodoesindie (o al menos una representación) viaje hasta Miranda de Ebro, del 31 de agosto al 2 de septiembre, para contaros lo que se cuece en la localidad burgalesa donde se darán cita bandas como Love os lesbian, Nada Surf, León Benavente, Rufus T. Firefly, Sidonie, Luis Brea y el miedo, Biznaga, Kuve, Cala Vento. Uno de los platos fuertes del festival nos encontramos la única actuación en España de Ty Segall.

La representación mallorquina en el festival, además de la nuestra, correrá a cargo de The Wheels que suman Miranda de Ebro a la larga lista de bolos realizados en este su Year of the monkey.

Además el festival ha querido jugar a las adivinanzas y ha programado un grupo sorpresa del que únicamente se han dado dos pistas:
1.- Es un grupo referente dentro de la música indie española.

2.- Llevan más de 20 años de carrera.

Nuestra apuesta es La habitación roja, habrá que esperar hasta el dos de septiembre para despejar las dudas.

 

Si os animáis a acompañarnos las entradas por día las tenéis desde 22€ en ebrovisión.com

 

En el próximo artículo repasaremos las 5 bandas que no pensamos perdernos (y que vosotros tampoco deberíais), hasta entonces os dejamos la playlist oficial del festival para ir abriendo boca.

IDÒ Fest (29 de julio – Inca)

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IDÒ FEST, el festival alternativo de música Indie, Rock y Eléctronica que combina la presencia de grandes nombres y grupos emergentes.

El evento que en colaboración con el ayuntamiento de Inca celebra su segunda edición presenta su cartel completo este miércoles 17 de mayo, con un plantel de grandes nombres, así como de figuras del panorama indie emergentes, que sitúa al IDÒ Fest como una de las grandes fechas del panorama festivalero de la isla.

El evento se celebrará en los cuarteles del General Luque, aumentando así su aforo respecto a la primera edición celebrada en la ciudad de Palma. Habrá dos escenarios, uno dedicado al pop/rock y otro a la electrónica.

De entre los nombres cabe destacar a Triángulo de Amor Bizarro, grupo que ha cosechado grandes éxitos y premios en su último trabajo, Aeroplane, máximo exponente de la “cultura de club” con su electronic cosmic disco o Amatria, que vendrá con trabajo recién estrenado. La propuesta se completa con nombres locales como Go Cactus, que fueron uno de los ganadores del pasado OFF Sant Sebastià, Odio París (Barcelona), Ben Pearce, y una retahíla de nombres locales y nacionales de renombre.

La propuesta se completará con exposición de artes visuales, atracciones y oferta gastronómica a través de Food Trucks.

La entrada anticipada cuesta 15€

WWW.IDOFEST.COM

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