Cultura musical para indios y salmones

PINCHADISCOS: DEL FUNK AL ROCK O LA HEROICIDAD DE TONI SIM

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Queridos lectores, seáis indios o salmones os presumo amantes de la música. Es pues importante que tengáis en cuenta que desde que empezó a producirse y a acercarse a la gente ése bien cultural llamado música, siempre hubo alguien ordenándola, aproximándola, popularizándola… consiguiendo así que todos pudiéramos disfrutar de este arte para después, envueltos en un mágico acontecimiento de causas y efectos, expresar el gozo de sentirla a través de un medio tan natural y artístico como lo es el baile.

Concluyamos pues que no es arriesgado afirmar que los “pinchas” (ahora conocidos como deejays) cumplían prácticamente una función social. Tenéis que saber que eran deseados y que mandaban (no tanto como los dj’s actuales pero mandaban).

LENCOY si hablamos de herramientas de trabajo sería muy útil que consiguieras ya mismo ver la diferencia entre un Lenco de los de antes, de lo mejorcito, comparado con los Ferrari que utilizan ahora los grandes dj’s.

 Eran los setenta o los finales de los sesenta. Tiempo de lentejuelas, moquetas y espejitos en las discos. Y tú te endomingabas, ya fueras a la gala de noche del Colapso, antes Barbarela, o la gala juvenil del gran Tiffanys, colándote a base de dar calor a la mano del amigo echándole el aliento, hasta que el cuño pasaba, como por arte de magia, a la tuya. Conseguido: tenías acceso gratuito a la disco de moda. Ya podías escuchar música, además, como no, de ligar y vacilar… Y es que nadie quería quedarse fuera.

El panorama no era el más idóneo para que surgiera una “movida” o una música que dejara huella y  ya como en anteriores decenios, los negros (los afros) salvaban el culo a las discográficas y llenaban las pistas de baile, que era lo que había que hacer entonces. El funky, la música disco y las versiones y secuelas de los míticos e irrepetibles sesenta monopolizaban los sonidos de las discos.

Algo tenía que cambiar en el panorama, y no parecía que los “pinchas” estuvieran preparados para dejar de ser los voceros y portadores de la música que las discográficas les servían. ¿Cómo dar un vuelco a este marasmo en que se había convertido la noche? ¿Cómo romper con la adicción a los colores, a los sonidos de moda con sus bailes y reflejos?

Los «pinchas» se decidieron e hicieron lo que tocaba. Había que traer YA la música inglesa, Por todo el mundo estaban sonando los Rolling y detrás venían más, los Monkees, Sonny and Cher, y tantos otros… Era el momento de que también sonaran en las pistas de baile de Mallorca. En las grandes: Barbarela, Tyffanis, Club de Mar, Joy, Alexandras II o Babels que tres locos abrimos como New Babels atreviéndonos a abrir el paso de la sala al mar. Sería interminable hablaros de Pícaro, de Annabels, de Dra, de Marcha Fresca, de Menta, de Zorbas o de Play Time.

TONI SIM

Fueron un puñado de héroes los que llevaron a cabo la reconversion musical y me gustaría destacar especialmente a uno de ellos, el mas importante para mi y además amigo personal. Os estoy hablando de  Toni “El Simio” (Antonio Rodríguez) otro día contaré el por qué del nombre de guerra.

12571266_10154393702521509_1187047581_nToni Sim, llegó a Palma a los 8 años y a los 17 peinaba a la Jurado y a Julio Iglesias. Toni llevaba la música en la sangre y el ritmo en el cuerpo, un ritmo endiablado que contagió a varias generaciones y que lo hacia muy popular entre las mujeres. El gran Toni Sim empezó a los 18 en Ringo (Cala Mayor), una disco que él animaba cada noche y donde las extranjeras iban para escuchar su música y para ligárselo a él.

Toni empezó bien pronto a sustituir grupos de culto de la pista de baile como Earth Wind and Fire, Chaka Khan o el sempiterno Michael Jackson, cuando era un negro feliz (o infeliz… pero negro), por rock and roll. Sonaba Elvis, que no llegaba aun a nuestras pistas de baile con suficiente fuerza o Los Beatles y tantos otros grupos ya consagrados que se mezclaban con Stevie Wonder u otros intocables.

Sim fue el primero en hacer subir a chicas a la cabina y luego a los bafles, el primero en crear un clímax con canciones tanto de The Clash como de Ian Dury, el rockero poliomelítico; recuerdo que cuando sonaba su canción “Hit Me”, Toni se proveía de una fusta y cada vez que en la canción Ian Dury gritaba “Hit Me” tres veces  seguidas Toni se azotaba a si mismo en su espalda y profería frases como  “¡hay que castigar el cuerpo como en el tiempo de Jesucristo,  con el lááátigooo!”. Toni les decía a las chicas qué hacer, cuando bailar y cuando no. A los chicos como ser para vacilar.

Lo más importante de todo, amigos lectores, indios y salmones, fue que Toni, Jaime Pomar (Judas), Armando, Germán, Ramón Gil, Rocky y tantos otros que me dejo, trabajaban a tope pero con tocatas de aquellos tiempos. Con la aguja sucia y llena de polvo, con contrapesos cuando era necesario, con discos mojados de whisky que a menudo saltaban, con fundas manchadas de un sospechoso blanco. Si los dj’s de ahora tuvieran que hacerlo en aquellas condiciones… Sí, los que ahora van en avión privado y hacen remixes creando una música que a mí se me antoja siempre igual, pero que beben de los grandes éxitos de los últimos años…

Los dj’s son a los “pinchas” lo que el maitre del Samantas al camarero del Loas. Las noches de los «pinchas» eran, créanme, milagros. Era tanta la precariedad, tanta la necesidad y tanta la responsabilidad, que les debemos mucho. Porque ellos hicieron bailar a generaciones de franceses, ingleses, alemanes, americanos o italianos y consiguieron que el tipo que ponía la música fuera el mas importante de la discoteca, el jefe, el que ponía (e imponía) el ritmo.

Desde aquí mi homenaje y seguro que el de todos vosotros tras leer esto, por hacer aquello tan difícil que es entretener. Y bailar y soñar y enamorar a las chicas… porque sus primeros pasos de falda corta o de escote «palabra de honor» fueron en las discotecas en las que reinaba, por ejemplo: Toni Sim, que siempre prefirió ser recordado como «pincha» que como almibarado dj.

Es pues una deuda de honor hacer un reconocimiento público a los “pinchas” como primeros transmisores de tendencias. Con ellos era imposible dejar de bailar, nos dejábamos la piel en pistas de acero repletas de luces, focos de colores, bolas de espejos y efectos, que en aquellos tiempos eran lo más. Recuerdo aquel hielo seco que emanaba en forma de humo creando un clímax inmejorable para que los «pinchas» fueran conformando un estilo de hacer, un estilo de moverse y de bailar y… hasta de ligar, ya fuera con temas rápidos o lentos… qué gran juego dieron los lentos para los infatigables ligones.

¿Y sabéis qué era lo más de lo más? Ser amigo del pincha… 😉

 

10 Comentarios

  1. APRECIADO PEP, SE LLAMABA «TIFFANY’S» Y EL SELLO PASADO DE MANO A MANO SALIA AL REVES PUES LA CARA NO ERA IGUAL A LOS DOS LADOS, SUERTE DEBIAS TENER TU QUE EL PORTERO O NO LE PRESTARA ATENCION.

    EN ESTA DISCOTECA SORTEABAN MOTOS Y UNA LE TOCO A NUESTRO AMIGO ERNESTO.

    POR OTRO LADO NO CAMBIO AL CAMARERO DEL «LOA» LLAMADO DAVID Y AMIGO MIO POR EL MAITRE DE «SAMANTA’S», LAS COMPARACIONES SON ODIOSAS.

  2. Muy bien contado aquel mundo. Grandes tiempos para casi todos creo. Me ha gustado tambien recordar a Toni Sim x el que siento afecto y cariño
    Olé pepemio.

  3. Yo siempre me hacía amiga del pincha y camareros…jaja . Y x supuesto si podía del dueño. ….ser chica ayudaba claro…. bsssss

  4. Muy bien descrito, fue una época muy loca y divertida, Recuerdo a Toni en Babels, era el rey dé la noche y por supuesto él qué más ligaba. Buena epoca.!!!!
    Homenaje a Toni YA.
    Buen artículo Pepe, bss.

  5. N0 es por corregirte Pepe, pero RINGO estaba en Apuntadores, tambien habían dos discotecas más en Palma centro LA BITACORA en el Hotel JaimeI y CABALA en Jaime III. Toni Sim donde explotó de música y de todo fué en PEOPLE que estaba en ls bajos de Pullman, Federico Pinto también andaba por allí, y desde luego en aquel momento era la mas «visiosa» de Palma en todos los sentidos.

    • Efectivamente, «el Ringo» estaba en la calle Apuntadores, en el último piso de un viejo edificio, que acabó siendo un burdel alemán… Rara era la tarde que no acabase con una pelea, todos los chicos que recuerdo murieron muy jóvenes… En el CABALA del hotel Jaime I, actuaba Albert Klein y su «Nuevo grupo». He sabido que en un pueblo de Mallorca, continúan reuniéndose, muchos de los músicos de los años 60 y 70, entre ellos están lo que queda de «los Bravos», Albert Klein, «los Beta» y muchos miembros de otros grupos cuya lista es interminable…

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