A LA CAZA DE ADAM TORRES

en ARTÍCULOS por

En algunos momentos, hay que ir a la caza del músico. Adam Torres, el cantante que en la actualidad reside en Austin, ha cerrado una inesperada gira por varias ciudades europeas. Lo anunció, sin tiempo de reacción para los que le seguimos, en sus redes sociales. Los músicos de su tribu, no suelen acercarse a nuestras ciudades. No suelen ni tan siquiera reducir los 9.000 kilómetros que nos separan en más de unos cientos. Pero, ¿qué tribu de caseros intérpretes es esta de la que estamos hablando y, quién es Adam Torres entre ellos?

Leif Vollebekk, Phoebe Bridges, Keaton Heanson o Julie Byrne son algunos miembros a los que nos costaría mucho ver en directo si tener que hacer como mínimo dos horas de avión. Algún descarriado integrante hay que le va cogiendo el gusto y le van dando la oportunidad de acercarse como Sharon Van Etten, pero nos parece que no será la norma, quedará como la privilegiada, la extraña de entre ellos, la que consiguió ser escuchada más allá en más ocasiones.

Adam Torres, se sitúa entre los más íntimos y preciosistas. Su música se ha ido oscureciendo con los años, pero si tuviéramos que ordenarlos no sería el más tenebroso, sin lugar a dudas. Este lugar podría ocuparlo el recordado Jason Molina, quien falleció en 2013 por enfermedad derivada de su adicción al alcohol. Jason y su banda, Songs Ohia (posteriormente Magnolia Electric Co) fueron una cumbre, la piedra de toque. Es muy difícil que alguien les iguale en emoción y autenticidad. Personalmente, nunca podré olvidar el día en que, en un pequeño teatro de París, reconvertido para la ocasión en sala de conciertos, esperaba a que apareciese Molina.

Ahora se me escapó Adam Torres.  Seguramente ya nunca podré verle en directo. Una pena. Su último corto, de sólo 4 temas, I Came To Sing The Song, es posiblemente su esfuerzo mayor. Reduce un punto de barroquismo pero aumenta la lírica. De verdad que habría intentado ir donde me permitiese el poco dinero que tiene mi cuenta corriente, si me hubiese enterado a tiempo y, otro pequeño detalle, tuviera 15 años menos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicado.

*