ENTREVISTA MIA SALAZAR (Directora «In the middle of Norway»)

en ENTREVISTAS/PORTADA - SLIDE por

Entrevista a Mía Salazar, directora del documental “In the middle of Norway”, sobre la “doble” vida de Jorge Martí, cantante y compositor en La Habitación Roja.

 

(NOTODOESINDIE) ¿Cómo surge el proyecto? ¿Cómo llegáis hasta Jorge?

(MÍA SALAZAR) Nosotros estábamos en Barcelona grabando The Furious Sessions, que es un trabajo que teníamos con El País, y allí conocí a Jorge que venía a hacer la promoción del disco Fue eléctrico. Compartimos un par de historias y hablamos de las cosas que teníamos en común y creo que fue muy bonito contarnos que los dos éramos cuidadores, que los dos éramos músicos. Y ese paralelismo que establecimos desde el principio para mí fue una historia muy impactante. Por eso cuando tuve la oportunidad de hacer el documental y de contar mi propia historia yo sabía que quería explicar la historia de Jorge.

(N) Cuando le trasladaste por primera vez a Jorge la idea de hacer el documental, ¿cuál fue su reacción, y su principal preocupación?

(M) Supongo que, como a todo el mundo, no resulta nada cómodo que te propongan ir a tu casa a grabarte con una cámara, con dos micros, exponer tu privacidad a unas personas completamente desconocidas que van a estar siguiéndote durante un par de semanas. Jorge al principio se lo pensó, pero hemos tenido la suerte de que nos dijo que sí. Creo que su reacción principal era la de tener más mi miedo de exponer esa otra cara oculta que muy poca gente conocía, pero al final creo que fue muy sanador para él también poder liberarse de esa sombra que le persigue tanto en un país como en otro.(N) ¿Cómo es el trabajo de preparación? ¿La entrevista a Jorge sirve para construir “el guión” de la película o teníais una idea previa antes de empezar a rodar?

(M) Pese a que es documental es un guión, está escrito, hay una idea previa al rodaje y un estudio sobre lo que yo quería explicar y por supuesto se ha construido el guión también a través del metraje pero a antes de empezar a rodar ya teníamos bastante planeado qué partes queríamos mostrar. Queríamos sobre todo mostrar la naturaleza y esa forma en la que Jorge se siente muy insignificante porque visualmente tiene mucho poder enseñar esos fiordos altos, nevados y esa persona tan pequeña. Creo que es realmente como nos sentimos mucha gente aquí en Escandinavia, un país inmenso y prácticamente despoblado.

El trabajo de preparación consistió en escribir un guión y hablar con Jorge previamente; nos escribimos varias cartas con él, y luego sobre la marcha, obviamente, conseguimos algunos planos, algunas declaraciones, algunos momentos divertidos que eso nunca se puede guionizar.

(N) Sabemos por Jorge que entre él y tú (al igual que con Georg) existe una amistad desde hace tiempo. ¿En qué aspectos te ha condicionado vuestra relación personal a la hora de ponerte detrás de la cámara?

(M) No diría que éramos amigos desde el principio, supongo que Jorge y yo nos conocimos, intercambiamos bastantes opiniones, sensaciones e historias, pero no éramos amigos y creo que tampoco nuestra amistad condiciona el documental en el sentido de que yo creo que ahora, después de haber hecho la película, es cuando se ha creado un vínculo de amistad muy bonito.

Creo que para hacer un documental o un retrato es perjudicial ser amigos o ser conocido de esta persona, pero bueno aun así sigue siendo mi visión. Yo creo que es muy Jorge porque él es muy abierto, es una persona muy natural. Y no pretendíamos hacer un homenaje ni a La Habitación Roja ni a Jorge, ha salido lo que ha salido porque es una cosa casi orgánica con su comportamiento, su manera de ser y estamos muy contentos porque al final hemos conseguido establecer una relación de amistad con gente como Ingrid, la mujer de Jorge; gente fantástica con la que es genial conectar así.(N) Durante todo el metraje asistimos a declaraciones impactantes por lo personales e íntimas que son (sobre todo en las que hacen referencia a los sentimientos en la pareja) ¿A la hora de montar habéis tenido total libertad sobre lo que mostrar? ¿os habéis impuesto autocensura para no entrar mucho más en lo personal?

(M) Jorge no ha tenido nada que ver en el montaje o en la narración pese a que, obviamente, se quejó en algunas escenas. La narración es nuestra, el punto de vista es mío y lo que hemos hecho es utilizar el metraje que se nos ha dejado grabar. Había momentos en que Jorge ponía el límite, nosotros tampoco hemos querido entrar a su vida privada ni enseñar nada que él no quisiera enseñar y un poco la crítica que hemos recibido, que la verdad nos hace muy felices, es que el documental no es pornografía sentimental. Supongo que es algo de lo que hemos intentado huir desde el principio, no de la autocensura, pero sí un respeto hacia el personaje porque no queríamos enseñar morbo.

Sí se asiste a declaraciones muy personales de Jorge, de Ingrid, pero también una entrevista son días de diálogos, días en que tienes que conectar personalmente y finalmente el fruto es que puedes grabar mensajes muy personales como si te los hubiera confesado un amigo. Ahí está la gracia del trabajo, creo que tuvimos grandes charlas con Jorge y ha sido fantástico poder editarlas.(N) Si no estamos mal informados, hay ciertos paralelismos entre tú y Jorge, en lo que al cuidado de personas se refiere. Tú tuviste que cuidar de tu padre y Jorge lo hace en su trabajo a diario, y en casa con su mujer. ¿Qué importancia tiene en el documental la enfermedad en general como tal, el sufrimiento de las personas afectadas, y el de las que conviven con ellas?

(M) Efectivamente teníamos una conexión. La enfermedad, en el documental, creo que podría tener más más espacio, pero teníamos limitaciones de narrativa porque teníamos que hacer un cortometraje y no teníamos más presupuesto ni más tiempo para para hacer algo más largo, pero sí es cierto que podríamos haber ahondado un poco más en lo que es la encefalomielitis miálgica que es la enfermedad que sufre Ingrid, y una de las cosas que queríamos visibilizar. De hecho hay un documental fantástico que se llama Unrest que habla sobre la encefalomielitis miálgica y las consecuencias, y uno de los logos de su campaña es “Millions Missing”, que son millones de personas que están ausentes de sus vidas. Esto es algo de lo que nos hubiera gustado hablar un poco más para poder explicar también el valor que tiene, en este caso Jorge, el cuidador por estar  luchando con una enfermedad así y también el valor que tiene Ingrid por supuesto por llevarlo con tanta entereza y por ser capaz de hablar de ello abiertamente.

(N) En declaraciones del propio Jorge, comenta que cree que este documental, para bien o para mal, puede cambiar la percepción que se tiene de él en España, y que por ello mismo para él puede suponer también en cierto modo un punto de inflexión. ¿Qué opinas sobre esto? ¿Hay alguna intencionalidad en ello?

(M) El hecho de que la película se haya recibido así en España ha sido una sorpresa para nosotros, para el equipo y para Jorge; como también lo ha sido que se haya hablado tanto de La Habitación Roja. Esto era para nuestro curriculum y tenía que ser algo de 15-20 minutos.

No teníamos ninguna intencionalidad de justificar nada sobre la vida de Jorge en particular. Creo que ha servido para cambiar el punto de vista que la gente tiene de La Habitación Roja. En críticas que hemos recibido estos días, sobre todo de los fans, comentan que entienden mucho mejor las letras, que entienden por qué Jorge está ausente tantas temporadas, por qué no está en las entrevistas, por qué hace tan pocas promociones y luego de golpe lo hace todo en verano. También reconocen el esfuerzo diario de estar en un escenario de poder estar de cara al público con esa energía y creo que esto sí que le va a servir como una especie de aplauso, de reconocimiento porque es realmente digno de reconocer.

(N) Uno de los objetivos del documental imagino que es la yuxtaposición de dos modelos de vida; como bien ironiza Jorge, la doble vida de Clark Kent y la de Superman. Sin embargo, aunque Jorge explica quién sería quién a su juicio, nosotros como seguidores de LHR, y ajenos a su “otra vida” en Noruega, veríamos el símil al revés; es decir, para nosotros él es como un “héroe del indie nacional”. ¿Cómo lo ves tú?

(M) Yo estoy de acuerdo con Jorge, creo que el verdadero héroe está en Noruega porque allí la vida es mucho más dura; y también te digo que entre ser cuidador y ser músico, ser músico es muchísimo más sencillo.(N) El paisaje y el clima de Noruega son un personaje más del documental que multiplican esa sensación de aislamiento en la que se encuentra Jorge pero, ¿hubo que preparar mucho esos planos generales en los que únicamente le vemos a él, o su coche, o realmente en Noruega es normal esa “soledad”?

(M) Efectivamente, Noruega es un país solitario. Condujimos quince horas y encontramos dos cafés en todo el viaje. Realmente asusta el silencio del bosque, todo lo que encontramos eran renos cruzando la carretera. Sí que se prepararon localizaciones, por supuesto, preparamos sitios que queríamos mostrar que están de hecho todos en la zona donde vive Jorge; la mayoría son del barrio donde vive él, en Molde, In the Middle of Norway, en los fiordos. Algo que fue muy espectacular es que nosotros fuimos a grabar en abril; en diciembre resulta imposible porque ya no hay carreteras, se quedan completamente enterradas por la nieve.

(N) El hecho de que ni Jorge ni Ingrid compartan plano durante las entrevistas, ¿es algo deliberado?

(M) Absolutamente. Jorge e Ingrid son dos personajes, dos voces diferentes y merecen ser mostrados de manera individual entre estados de manera individual. De hecho, me parecería absurdo que Jorge explicara a Ingrid o viceversa. Además, Ingrid es una persona que vive prácticamente aislada porque pasa casi todo el tiempo en reposo y eso es algo que quizás no se explica tanto, pero se sobreentiende; ella pasa mucho tiempo en la cama, no puede leer ni ver la televisión: se marea con el ruido, con la gente, con el movimiento… Por tanto, también es un personaje muy individualista y creo que mostrarle al lado de Jorge hubiera sido una escenificación de pareja irreal, a pesar de que tienen sus momentos de intimidad, pero son limitados. Era muchísimo más realista mostrarles por separado y que se comunicaran por separado.

(N) Algo que llama la atención del documental respecto a otros sobre músicos o bandas es obviamente la particular historia personal de Jorge; y la puesta en valor de la “normalidad” y lo terrenal de la vida de cualquier persona, por muy referente musical que seas. ¿Fue esto intención de Jorge, vuestra o de ambas partes?

(M) Una de las reivindicaciones que quería hacer es que creo que ahora mismo con las redes sociales nos estamos idiotizando en la percepción de que el músico tiene que ser todo glamour fuera del escenario, y no es así. Creo que todos los músicos y artistas que tienen un trabajo en el que tienen que exponerse en público pueden tener una cara b completamente opuesta, y es igual de digno ser enfermero, cuidador o pintor. No me parece justo que los artistas no deban ser terrenales. Al revés, creo que esto los dignifica; basta ya de de maquillar la vida; se puede ser artista, guapísimo y estupendo, y tener una doble vida completamente desastrosa y complicada. Precisamente, en el caso de Jorge, creo que eso te hace una persona muchísimo más valiente y válida.(N) ¿Cómo puede haber permanecido esta historia latente durante tantos años? Recordemos que LHR lleva 24 años en activo.

(M) Esto tiene algo que ver con la cultura Noruega. Aquí en Escandinavia quizás es mucho más complicado compartir los detalles de tu vida, y si lo haces puede sonar a que estás presumiendo, sobre todo si eres músico famoso en España. Creo que una de las cosas que no ha hecho Jorge aquí es explicar quién es, y seguramente por ese carácter noruego que también tiene; tampoco ha compartido mucho en España que es enfermero porque también le parecería alardear de tener esa profesión tan dura. Creo que fue una de las razones por las cuales le daba un poco de vergüenza hacer este documental.

La historia creo que no ha salido a la luz simplemente porque Jorge no la ha compartido abiertamente o de una manera tan espectacular con la prensa; lo que yo quería hacer era enseñar estas dos realidades y creo que mostrarlo visualmente ayuda mucho más a entenderlo. Quizás Jorge haya mencionado algo ya en su Instagram, etc., pero tienes que verlo en el contexto, hay que ver ese frío, esa nieve… Hay que ver la dureza propia del lugar donde está, y luego a dónde va; es decir, ver la otra parte de los escenarios, etc. Creo que visualmente la historia se muestra de una manera mucho más espectacular, y se entiende mejor. Puede ser que ya conocierais la historia, pero igual no la habíais hecho caso precisamente porque narrada no tiene tanta potencia.

(N) La película se queda un poco por debajo de los 40 minutos, una duración que comercialmente puede limitar su exhibición en salas ¿Es algo premeditado el hacer un mediometraje?

(M) No ha sido en absoluto nada premeditado. Queríamos hacer un retrato de Jorge de quince minutos, luego pudimos filmar hasta treinta y finalmente nos dimos cuenta que muchos festivales europeos todavía aceptan cortometrajes de hasta cuarenta minutos. Así que decidimos ir a treinta y ocho que es el límite entre el corto y el largo. Nos hubiera gustado hacer un largometraje de 55 minutos, pero hay una cosa muy divertida en el cine que se llama presupuesto y que no tenemos. Todo ha sido auto subvencionado, somos tan solo dos personas. Realmente ha sido un proyecto muy duro de llevar a cabo económicamente porque hemos tardado mucho más tiempo del que nos hubiera gustado precisamente porque lo hemos llevado a cabo con nuestros ahorros y con nuestro tiempo libre, como muchísimos cineastas, ya que no todo el mundo recibe subvenciones. Ha sido especialmente duro no poder hacer más; nos hubiera encantado volver a Noruega, o ir a España, y extenderlo y hacer una hora y media de película porque podría funcionar, pero creo que al final treinta y ocho minutos explican bastante bien la realidad de Jorge.

(N) Normalmente los primeros montajes suelen ser bastante más largos que lo que nos llega a las salas, antes de darle ritmo, recortar planos y demás por curiosidad ¿qué duración tenía la película en su primer montaje?

(M) Curiosamente nuestro primer montaje era más corto que el final; empezamos con treinta minutos y alargamos ocho más en transiciones porque teníamos miedo de sobrepasar los cuarenta minutos; así que creo que hemos extendido hasta el final todo lo que hemos podido para que el corto pudiera respirar un poco.(N) La película se cierra con un plano aéreo que juega con el reflejo de un lago que creo define a la perfección la situación de Jorge. ¿La idea surgió rodando o se tenía desde un momento previo?

(M) El plano final donde ves la contraposición de Jorge, el reflejo en un lago, está completamente preparado. Estuve rezando mucho para que no hiciera viento porque precisamente un lago se refleja muy bien si no hace. Fue una tarde óptima porque no había nada de viento y pudimos utilizar el reflejo del lago para que pareciera el cielo. La idea de hecho surgió de unas fotografías aquí en Suecia; nosotros nos dedicamos al cine documental y hacemos bastantes vídeos, y habíamos trabajado anteriormente con retratos de naturaleza aéreos, y yo tenía siempre la obsesión de girarlos porque me parece muy interesante que el reflejo del cielo y el agua sea el mismo; y una de las dualidades de Jorge era precisamente eso, que él vive ahogado en una realidad, que es el agua, y que por otro lado, desde una perspectiva aérea, en un cielo de espectadores; justo la superposición que puedes ver encima del cielo en el lago.

(N) ¿Algún día sabremos qué es lo que iba a decir Jorge en el último plano de la película?

(M) Algún día lo sabremos, pero no se puede contar todo.

(N) La película tiene por sí misma un público potencial en los fans de LHR pero ¿cómo se la “venderías” a aquellos más profanos en la música en general?

(M) Nuestro público objetivo no eran precisamente los fans de La Habitación Roja. Y tampoco pensamos en la escena indie española. Para nosotros se trata de la dualidad de una persona que lucha. De hecho, el público objetivo en mi presentación en Suecia fue la comunidad chilena que reside aquí y que vive también dos realidades; el contraste entre el calor y el frío. En Estocolmo hay mucha gente que son expatriados y que vienen de países con un contraste absoluto, como es mi caso (España-Suecia). Aquí por ejemplo se puede hacer de noche en invierno a la una del mediodía, y suponiendo que salga el sol a las diez de la mañana, hablamos de países con dos o tres horas de luz, totalmente nevados. Y al revés, en verano no se hace de noche. Ese tipo de dualidad te rompe la cabeza. De todos modos, tengo que decir que Jorge y La Habitación Roja tienen unos fans maravillosos que son un ejército del amor que nos han ayudado un montón en la promoción, y que se han interesado mucho por la historia. Tampoco esperábamos este tipo de recibimiento, así que ha sido todo un accidente muy feliz y estamos muy contentos en ese sentido.

In the Middle of Norway – Trailer from Bungard Film on Vimeo.

(N) Y para terminar siempre pedimos una recomendación musical pero creemos que es una muy buena oportunidad para que nos recomiendes alguna película o documental (a poder ser relacionado con la música) que no debemos perdernos, y un buen disco o grupo que estés escuchando recientemente.

(M) Te voy a hacer promo del otro documental donde estoy metida hasta el cuello que he co-dirigido que se llama «Too beautiful» y que va sobre el boxeo femenino en Cuba, que está prohibido. Narra la historia de Namibia que es una boxeadora femenina estupenda y que vive allí en La Habana. Ha sido una película que ha participado en festivales europeos y estamos luchando para que llegue a España pronto. El director, Maceo Frost, con el que colaboro aquí en Suecia, contó conmigo para co-dirigirla y he estado muy metida en la música del documental. Fuimos a Cuba y todo me pareció fascinante; la música cubana en general, sobre todo los cantos religiosos, la percusión, los cantos changó, etc. Todo eso está incluido en el documental. Y otra cosa que he aprendido también es que el boxeo es una danza. Me parece genial el montaje y la edición. Ella se mueve con todas las percusiones, todos los cantos religiosos, así que no es un documental musical, pero tiene muchísima danza y musicalidad.

Después te recomiendo al grupo sueco, Dungen. Viven aquí en mi barrio todos y son muy majos. Me gustó mucho el disco Häxan que sacaron hace un par de años y que me recuerda mucho al viaje que hicimos a Noruega porque lo escuchábamos constantemente. Y justamente, uno de los conciertos más impresionantes que he visto, fue la presentación en directo en un teatro de este disco. Le ponen música a una película de 1920, Aladdin, hecha con sombras de papel; la impresión emocional y la interpretación son brutales. De todos modos, casi todas las películas tienen música y para mí hacer la transición de la música al cine ha sido una cosa muy orgánica y natural porque creo que el cine tiene que ver con las dinámicas y con los ritmos, y a mí me ha parecido fascinante poder indagar en la imagen y cómo puede modificar uno ese ritmo. Así que creo que todas las películas al final son danza y música.

 

Puedes escuchar la entrevista en BN Mallorca, Aquí

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