Cultura musical para indios y salmones

DÍA 4: CORONAVIRUS BEATLES SONGS

en PARA LEER MIENTRAS ESCUCHAS por
John y Yoko, ¿confinados por el Corona Virus?

El confinamiento iba a ser largo. Al igual que prácticamente a todo el país la habían mandado a casa. Cuando Marina dejó a su chico, apenas un mes antes, en gran parte era porque quería tiempo para ella misma… pues ahora se iba a hartar. Él la había llamado intentando un acercamiento dadas las circunstancias, pero ella se mantuvo fuerte y consecuente con la decisión que había tomado.

Los primeros tres días más o menos pasaron rápidos, entre internet, Netflix, los memes que circulaban por los grupos de Whatsapp, las noticias y un poco de lectura la cosa era como unas mini vacaciones. Pero llegado el cuarto día se dijo a sí misma que tenía que sacar partido de esa situación para profundizar sobre algún tema. Por casualidad reparó en un libro que se había dejado su ex sobre los Beatles, repasaba toda la discografía canción a canción. Siempre le habían gustado sin llegar a escucharlos concienzudamente. Su padre los ponía bastante cuando ella era pequeña. Vio en su canal de suscripción la película «Yesterday» en la que se imaginaba un mundo en el que la mayoría se había olvidado de Los Beatles. Decidió devorar el libro de su ex…

Iba leyendo y reparando en los pequeños detalles al mismo tiempo que se ponía las canciones de que hablaba el libro. Por ejemplo la batería de «Love me do» en la que Ringo es relagado a tocar la pandereta ya que la batería la toca Andy White mientras que la versión que toco Ringo, sin pandereta, se quedó fuera del disco… En el libro se explicaban los detalles para diferenciar ambas tomas.

Así iban pasando los días y ella seguía avanzando en la lectura y escucha atenta en bucle de cada uno de los discos. Cada día un disco. Y así fue avanzando con las curiosidades en torno a Help que se plasmaron en una película; el sitar de George Harrison introducido en «Norwegian Wood» del Rubber Soul; los piques compositivos con Brian Wilson que desembocaron en el Sgt. Peppers y las teorías en torno a la letra de «Lucy in the Sky with Diamonds» o la grabación de «A day in the life» con toda una orquesta tocando en el estudio notas surrealistas con extraños sombreros en la cabeza….

Fuera la cosa iba degenerando. Los memes hacía días que habían dejado de tener gracia. Aprendió a vivir sin consultar el móvil a cada rato. Primero dejó de reenviar estupideces. Luego ya pasó de ver los vídeos y escuchar los audios que le llegaban. El siguiente paso fue ni mirar lo que le escribían. Aprendió a convivir con ella misma, sin necesidad de depender del exterior.

Siguiendo con Los Beatles llegó a su separación con la publicación de Let it be, publicado después de Abbey Road pese a que se grabara con anterioridad. Tanto como la construcción, ascenso y disolución de Los Beatles, le fascinaba la figura de Yoko Ono. Le cambió la percepción que tenía de la misma. Entendía los celos que sentían de ella el resto de la banda pero sentía que se movía por el amor.

A partir de ahí empezó a escuchar los discos en solitario de cada uno de Los Beatles. Paul McCartney y sus Wings de la mano de Linda, su mujer; la pareja John y Yoko; George Harrison por fin libre, lejos de la sombra de Paul y John; Ringo siempre rodeado de amigos… Y luego empezó a descubrir el material inédito de los Beatles lanzado en los noventa. Vio todas las películas… Quería saberlo y disfrutarlo todo.

Como era de prever la cuarentena duró más de un mes. Marina no se presentó en la oficina el día de regreso. No se había percatado de que la cuarentena había acabado, ni leyó el email que le llegó de su jefe, tampoco contestó a sus whatsapps. Tuvieron que llamarla y aceptaron sus vagas excusas.

Por fin volvió la normalidad a las calles, la economía lentamente se iba recuperando, el dichoso Corona Virus por fin era historia, las cifras resultaban desgarradoras pero finalmente se habia logrado erradicar la enfermedad con la ayuda de todos. Había una sensacion de entre alivio y orgullo colectivo.

No obstante Marina no levantaba cabeza. Se alegraba de regresar a su trabajo pero en seguida le invadía la tristeza. Finalmente se tuvo que coger unos días de baja… Decían no sé qué de su capacidad de sociabilidad que estaba afectada por tanto tiempo encerrada sola en casa, pero no, malditos insensibles… ¿No lo entendían? Era más simple que todo eso… y es que, pobre Yoko. ¡La muerte de John Lennon la había dejado abatida!

Tags:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicado.

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Lo último de PARA LEER MIENTRAS ESCUCHAS

DISFRUTA DEL SILENCIO

Disfruta del silencio. Todo lo que siempre quisiste, todo lo que siempre

INDIA

Ilustración de Carlos Riera Texto de Pau Forner a partir de la

PLUG IN BABY

Ilustración de Carlos Riera Texto de Pau Forner a partir de la

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ir Arriba